La descarga de aguas subterráneas submarinas es una posible fuente no detectada
Ya sea que provenga de un bosque en llamas o de la gasolina que alimenta un automóvil, la materia orgánica rara vez se quema por completo: restos como carbón y hollín pueden persistir en el medio ambiente durante décadas.
Con el tiempo, a medida que los procesos físicos y biológicos descomponen los restos quemados, parte del carbono que contienen se filtra en las aguas subterráneas, lagos y ríos, y finalmente llega al océano.
Este carbono, conocido como carbono negro disuelto (DBC), representa la mayor reserva identificada de carbono orgánico disuelto estable en el océano. Sin embargo, la firma isotópica del DBC en el océano no coincide con la que aportan los ríos por sí solos. Esta discrepancia sugiere que hay una o más fuentes desconocidas de DBC que ingresan al océano y que no se contabilizan en el presupuesto global de carbono.
Para abordar esta brecha de conocimiento, Weiqiang Zhao y sus colegas de la Universidad de Xiamen realizaron seis estudios de campo a lo largo de la costa oriental de China, en los estuarios de los ríos Jiulong, Changjiang (Yangtze) y Perla. Mediante la recolección de muestras durante las cuatro estaciones, los investigadores buscaron cuantificar los cambios en el DBC y comprender cómo se desplaza a través de los ecosistemas costeros hacia el mar.
Las investigaciones anteriores se centraban únicamente en estuarios individuales y no siempre tenían en cuenta cómo pueden variar los procesos a lo largo de las estaciones y los ciclos de mareas.
Imagen: Descarga de aguas subterráneas submarinas
Los hallazgos del nuevo estudio revelan que la descarga de aguas subterráneas submarinas (SGD) es una posible fuente de DBC no detectada. Los científicos observaron que, a medida que el agua de mar penetraba en los estuarios durante las mareas de inundación, aumentaban los niveles de DBC. Por el contrario, cuando el agua fluyó de los estuarios durante las mareas de reflujo, disminuyeron las concentraciones de DBC. Estos autores sugieren que este patrón se debe a que el agua salada del océano que se mezcla con los estuarios durante las mareas de crecida promueve la liberación de DBC del agua subterránea a la columna de agua.
Los investigadores estiman que, a nivel mundial, el SGD contribuye aproximadamente al 20 % de la descarga fluvial de DBC que llega al océano cada año. Dado el papel que desempeña el DBC en el secuestro de carbono y el ciclo biogeoquímico oceánico, los hallazgos subrayan la importancia de incluir los procesos estuarinos en los modelos globales de carbono.
El artículo de investigación se publicó en la revista Global Biogeochemical Cycles: Transport of Dissolved Black Carbon in Three Estuaries in China: Roles of Flood-Ebb Tides and Submarine Groundwater Discharge












