Todo lo que debes saber sobre el "Tratado de Alta Mar"
Aproximadamente dos tercios del océano se encuentran fuera de la jurisdicción de cualquier país. Estas vastas aguas, conocidas como "alta mar", revisten una enorme importancia para la salud del planeta, ya que albergan una rica biodiversidad y recursos naturales vitales tanto para el clima como para las economías. Sin embargo, hasta ahora no existía un marco integral para gobernar y salvaguardar la alta mar.
Tras casi 20 años de negociaciones, gobiernos, defensores de los océanos y otros actores finalmente lograron un tratado global para proteger y utilizar de forma sostenible las zonas oceánicas que se encuentran fuera de la jurisdicción nacional.
El "Tratado de Alta Mar", formalmente conocido como el Acuerdo relativo a la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional (Acuerdo BBNJ), fue ratificado en septiembre de 2025 y ha entrado oficialmente en vigor hoy 17 de enero de 2026. A partir de esta fecha, los países ratificantes están legalmente obligados por el acuerdo a apoyar la conservación y la gestión sostenible de la biodiversidad de alta mar.
Si bien esto marca un hito importante, aún quedan por pulir varios aspectos clave del tratado. Se espera que los procedimientos detallados de cumplimiento e implementación se finalicen en la primera cumbre del tratado —la "Conferencia de las Partes" o "COP BBNJ"— el próximo año. Estos debates abordarán cuestiones cruciales, como la designación de áreas marinas protegidas en alta mar; cómo evaluar los impactos ambientales de las actividades oceánicas que ocurren fuera de las jurisdicciones nacionales; y cómo distribuir equitativamente los beneficios de los recursos genéticos marinos.
En el período previo a esta cumbre histórica y la implementación completa del tratado, esto es lo que debes saber.
Imagen: El océano está repleto de ricos recursos naturales, como el material genético de los corales, que países y empresas buscan utilizar para diversos fines, desde productos farmacéuticos hasta nuevas tecnologías. El Tratado de Alta Mar de la ONU ayudará a subsanar las deficiencias necesarias para conservar y regular estos recursos.
Por qué es importante el Tratado de Alta Mar
La ambición del Tratado de Alta Mar siempre ha sido inmensa. Busca facilitar la coordinación internacional de actividades dentro del área común más extensa de la Tierra, que abarca aproximadamente la mitad de la superficie del planeta.
Alta mar alberga una diversa variedad de vida marina, desde plancton microscópico hasta colosales ballenas azules. Además de sustentar la pesca mundial y la seguridad alimentaria, alberga valiosos recursos naturales que países y empresas buscan cada vez más explorar y explotar. Por ejemplo, el material genético marino es cada vez más buscado para respaldar productos farmacéuticos, biotecnológicos y otras innovaciones.
Sin un tratado global vinculante, la alta mar se ha gobernado de forma fragmentada mediante acuerdos pesqueros regionales, convenios de transporte marítimo y áreas marinas protegidas dispersas que cubren menos del 1% de la alta mar. Esto deja graves deficiencias en la protección de la biodiversidad marina y en garantizar que los países en desarrollo también se beneficien de los descubrimientos realizados en aguas internacionales.
El Tratado de Alta Mar subsanará lagunas regulatorias, complementará los esfuerzos nacionales y facilitará medidas coordinadas de conservación en alta mar, todo lo cual será crucial para alcanzar los objetivos internacionales en materia de clima y biodiversidad. También ayudará a orientar la cooperación regional y se vinculará fluidamente con los planes oceánicos sostenibles de los países, mediante los cuales 21 naciones se han comprometido a gestionar de forma sostenible el 100 % de las áreas oceánicas bajo su jurisdicción.
En conjunto, estas medidas se unirán para crear un sistema más cohesivo de gestión de los océanos que abarque desde las costas hasta el océano abierto.
Imagen: Pesquero de arrastre
¿Qué incluye el Tratado de Alta Mar?
En 2023, las Partes acordaron cuatro pilares fundamentales del Tratado de Alta Mar:
1) Herramientas de gestión basadas en áreas, incluidas las áreas marinas protegidas
El tratado creará un mecanismo para establecer herramientas de gestión basadas en áreas, incluidas las áreas marinas protegidas (AMP), en alta mar. Las AMP suelen ser espacios geográficos claramente definidos, reconocidos, dedicados y gestionados, mediante medios legales u otros medios eficaces, para conservar la biodiversidad marina y la integridad de los ecosistemas.
Ya existen algunas AMP en alta mar. Por ejemplo, en 2010 se establecieron seis AMP en el Atlántico Nororiental, con una superficie total de 286.200 kilómetros cuadrados (110.502 millas cuadradas). La AMP del Mar de Ross se estableció en 2016 para proteger una superficie total de 1,5 millones de kilómetros cuadrados (600.000 millas cuadradas) en el Océano Antártico.
El tratado también establecerá un camino para proponer nuevas zonas de protección a través de un proceso de consulta, respaldado por evidencia científica.
2) Recursos genéticos marinos
El tratado establecerá normas para compartir los beneficios financieros y no financieros derivados de la aplicación comercial de material genético procedente de organismos marinos de alta mar, como bacterias, corales o esponjas de aguas profundas. Este material puede utilizarse en medicina, cosmética, alimentación y biotecnología; innovaciones con enormes beneficios potenciales para la salud y el bienestar humanos.
3) Creación de capacidad y transferencia de tecnología marina
El Tratado de Alta Mar también apoya el intercambio de tecnología y conocimientos, en particular con los países de bajos ingresos que necesitan estos recursos para avanzar en la conservación y la gestión sostenible de los océanos y garantizar que puedan participar plenamente en la gobernanza de alta mar.
4) Evaluaciones de impacto ambiental
Algunos países y empresas proponen actividades como la eliminación del dióxido de carbono marino en zonas más allá de las fronteras nacionales. El tratado creará un proceso estándar para que estos actores realicen evaluaciones que puedan compartirse de forma transparente y cumplan con los estándares internacionales.
¿Qué no está incluido en el acuerdo?
El Tratado de Alta Mar está diseñado para funcionar dentro de los parámetros de los instrumentos, marcos y organismos jurídicos existentes, como las Organizaciones Regionales de Ordenación Pesquera (OROP) y los acuerdos pesqueros vigentes. Por ejemplo, las OROP mantendrán la responsabilidad de establecer cuotas y normas de pesca bajo su jurisdicción.
Si bien el Tratado de Alta Mar no regulará directamente la gestión pesquera, sí determinará cómo operan las pesquerías en alta mar. Esto implica influir en las normas ambientales que deben cumplir las pesquerías y fomentar un enfoque más integrado y basado en el ecosistema para la gestión de los recursos oceánicos. Esto requerirá una coordinación más estrecha entre los organismos pesqueros y las nuevas instituciones del Tratado de Alta Mar, además de un mayor intercambio de datos y aportaciones científicas.
Imagen: Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, firma el Tratado de Alta Mar en 2023 ante la mirada del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (derecha). Foto: Comisión Europea.
¿Qué países han ratificado el Tratado de Alta Mar?
Al 15 de enero, el Tratado de Alta Mar había sido ratificado por 83 partes, quienes ahora están legalmente obligadas a cumplirlo. Estos son también los únicos países que tendrán voz en la cumbre del tratado (BBJN COP) a finales de este año. Los países que han firmado el tratado pero aún no lo han ratificado no están legalmente obligados a cumplir sus requisitos. Sin embargo, se han comprometido a abstenerse de actividades que contradigan los objetivos del tratado.
Entre los primeros países en ratificar el tratado se encuentran Estados insulares como Palaos, Cuba y Maldivas; miembros de la Unión Europea como Francia, Portugal y España; y otras naciones como Chile, Noruega y Corea del Sur. (Consulta la lista completa en el sitio web de la ONU).
¿Qué sigue para el Tratado de Alta Mar?
La entrada en vigor del Tratado de Alta Mar es solo el primer paso hacia su implementación. Para que el tratado sea eficaz, las partes deben acordar un marco subyacente sólido y estructuras de gobernanza que respalden su implementación.
Los esfuerzos ya están en marcha. La Comisión Preparatoria de la BBNJ (PrepCom) trabaja para definir las operaciones del tratado y preparar la primera COP de la BBNJ (cuya fecha aún no se ha fijado). Se celebraron dos reuniones preparatorias en abril y agosto de 2025 en la Sede de la ONU en Nueva York. La reunión final se celebrará en el mismo lugar del 23 de marzo al 2 de abril de 2026.
Estas reuniones brindan a los gobiernos y negociadores la oportunidad de elaborar recomendaciones que definirán elementos cruciales del tratado. Esto incluye:
• Formación de estructuras de gobierno.
• Describir las funciones y responsabilidades de las instituciones, como aquellas que proporcionan datos y asesoramiento científico y técnico.
• Crear herramientas y mecanismos para garantizar la implementación equitativa del tratado.
• Establecer sistemas para garantizar que la financiación y el conocimiento técnico se distribuyan de manera que todos los Estados miembros puedan participar plenamente.
Hasta el momento, los debates en estas reuniones se han centrado en la logística operativa de los órganos clave del tratado. Esto incluye el Órgano Científico y Técnico, que asesorará sobre ciencia, evaluaciones de impacto ambiental y áreas marinas protegidas, y el Mecanismo de Intercambio de Información, que servirá como centro para el intercambio de datos. Los debates también se han centrado en las normas y mecanismos financieros para garantizar la participación activa de todos los gobiernos interesados, de modo que se puedan alcanzar todos los objetivos del tratado.
La última reunión preparatoria tendrá como objetivo finalizar las recomendaciones clave, con la intención de presentarlas y, con suerte, lograr su adopción en la primera COP de la BBNJ. Para que comience una implementación significativa del tratado, es fundamental que esta última reunión sea constructiva y alcance el consenso. Solo con los mecanismos de gobernanza y financiación adecuados, el Tratado de Alta Mar puede pasar de ser un acuerdo histórico a un tratado internacional plenamente operativo que proteja los océanos globales.
La gestión del océano debe estar tan interconectada como el océano mismo. Al vincular las acciones nacionales con un sólido tratado global, el mundo puede garantizar un océano resiliente, equitativo y próspero para las generaciones futuras. Este tratado marca un hito en el esfuerzo internacional por proteger y utilizar sosteniblemente el océano como recurso compartido. Ahora, las naciones deben convertir esto en acciones efectivas con un sólido marco de gestión y gobernanza.














