¿Pueden los países acabar con la sobrepesca y la contaminación plástica en solo 10 años?

barco pesquero

Iniciativa mundial de pesca sostenible acordada por 14 países

Científicos desarrollan una coalición global de empresas preocupadas por los productos del mar sostenibles

En su carrera como biólogo marino Henrik Österblom tuvo la suerte de visitar algunas de las islas más remotas del mundo. Estos hermosos lugares continúan recordándole por qué tiene este trabajo en primer lugar, pero también le traen a casa la influencia omnipresente de las sociedades humanas.

Las colonias deshabitadas de aves en la costa oeste de Canadá, las remotas islas tropicales japonesas y los pequeños trozos de tierra en el sudeste asiático tienen una cosa en común: desechos plásticos en la playa.

Cuando está en casa en Suecia, nada y navega regularmente en el Mar Báltico. Pero los fertilizantes agrícolas y otros tipos de contaminación han creado zonas muertas donde los peces se van o se asfixian. Mientras tanto, las granjas de pesca y acuicultura en alta mar en muchas partes del mundo sobreexplotan y contaminan el agua. Sabemos cómo podría ser una gestión adecuada de estas actividades, pero hasta ahora la voluntad política no ha estado a la altura del desafío.

Eso puede estar a punto de cambiar. Un reciente acuerdo entre 14 jefes de estado, que en conjunto representan el 40% de la costa mundial, prometió terminar en una década con la sobrepesca, restaurar las poblaciones de peces y detener el flujo de contaminación plástica al océano.

Problemas interconectados

La contaminación, los plásticos y la pesca insostenible pueden parecer problemas aislados, pero se influyen mutuamente. A medida que los nutrientes se escurren de las tierras de cultivo y llegan al mar, afectan las condiciones que los peces necesitan para prosperar. La contaminación hace que nuestros productos del mar sean menos saludables y la sobrepesca está empujando a algunas poblaciones de peces más allá de su capacidad para renovarse.

Todas estas tensiones se ven amplificadas por el calentamiento global. El océano ha estado actuando como un sumidero de emisiones de CO₂ y exceso de calor durante décadas, pero los ecosistemas marinos no pueden absorber mucho antes de colapsar. Y no debemos pensar que estos problemas no nos afectarán: las tormentas más fuertes, alimentadas por aguas oceánicas más cálidas, están ocurriendo con más frecuencia.

basura plástica en una playa

Es de interés para todos proteger el océano. Los mares limpios serían más rentables y las investigaciones sugieren que una pesca mejor gestionada podría generar seis veces más alimentos de los que genera actualmente. Las zonas económicas exclusivas de los estados costeros serían más productivas si todos los países aceptaran proteger la alta mar. Y navegar en el Mar Báltico sería mucho más agradable si el barco no tuviera que arar un espeso y verde lodo.

Entonces, ¿Cómo puede progresar el mundo y qué nos detiene?

Soluciones internacionales

Como parte del reciente acuerdo entre 14 jefes de estado, los países participantes (Australia, Canadá, Chile, Fiji, Ghana, Indonesia, Jamaica, Japón, Kenia, México, Namibia, Noruega, Palau y Portugal) se comprometieron con una serie de objetivos dentro de sus aguas nacionales, incluida la inversión en transporte marítimo de cero emisiones, eliminar los desechos y asegurar que las pesquerías sean sostenibles. El objetivo es garantizar que para 2025 toda la actividad dentro de estas zonas económicas exclusivas sea sostenible.

Los países acordaron acelerar su plan de acción, en lugar de trabajar a través de la ONU. Sus aguas nacionales combinadas equivalen aproximadamente al tamaño de África. Cada uno de ellos tiene claros intereses en el funcionamiento continuo de los ecosistemas y las economías oceánicas, por lo que este pragmático enfoque tiene sentido. Ese es un sentimiento que las empresas sin duda podrían respetar. Después de todo, no hay oportunidades económicas en un océano muerto.

contenedores de transporte marítimo

El acuerdo es un alentador mensaje de los líderes políticos, y estos estados pueden aprovechar grandes sumas de dinero y recursos para efectuar cambios. Pero el océano alberga una docena de industrias globales, y alrededor de 50.000 embarcaciones lo atraviesan al mismo tiempo. Claramente, necesitamos más que gobiernos para cumplir con esta ambiciosa agenda.

Los colegas científicos y Henrik Österblom han estado desarrollando una coalición global de empresas preocupadas por los productos del mar sostenibles. Su estrategia es encontrar "actores clave" dentro del sector privado: empresas con una desproporcionada capacidad para influir en el cambio debido a su tamaño y fortaleza.

La industria pesquera es vasta e incluye algunas de las empresas más grandes del mundo, desde pesquerías enteras hasta granjas de acuicultura y procesadoras de alimentos. Después de cuatro años de trabajar juntos, el cambio dentro de las empresas participantes se está acelerando. Por ejemplo, Nissui, la segunda empresa de productos del mar más grande del mundo, ha evaluado toda su cartera de producción para detectar desafíos de sostenibilidad [PDF].

La colaboración entre científicos y empresas es vital para cumplir los compromisos asumidos por los gobiernos. Los científicos pueden ayudar a definir los problemas y las empresas pueden desarrollar, probar y escalar soluciones. Por ejemplo, los investigadores estan desarrollando un software que puede detectar automáticamente [PDF] qué especies de peces se capturan en los barcos, para mejorar radicalmente la transparencia de la producción de productos del mar.

El océano ha sido fuente de inspiración, imaginación y aventura desde el principio de los tiempos. Nos ha alimentado y generado medios de vida para miles de millones. Los políticos se han mantenido serenamente al margen desde hace algún tiempo, contentos de ser observadores pasivos del deterioro de los ecosistemas. Pero la era de la observación pasiva finalmente puede llegar a su fin.

Ya que estás aquí...

... tenemos un pequeño favor que pedirte. Más personas que nunca están leyendo Vista al Mar pero muchas menos lo están pagando. Y los ingresos por publicidad en los medios están cayendo rápidamente. Así que puedes ver por qué necesitamos pedir tu ayuda. El periodismo divulgador independiente de Vista al Mar toma mucho tiempo, dinero y trabajo duro para producir contenidos. Pero lo hacemos porque creemos que nuestra perspectiva es importante, y porque también podría ser tu perspectiva.

Si todo el que lee nuestros artículos, que le gustan, ayudase a pagar por ello, nuestro futuro sería mucho más seguro. Gracias.

Hacer una donación a Vista al Mar