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Áreas marinas de importancia ecológica

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montastraea annularis

25 zonas marinas del Mediterráneo español necesitan protección

Propuesta de Ocena y la Fundación Biodiversidad

áreas marinas, presentación Ocena, BiodiversidadSegún los acuerdos alcanzados en el Convenio de Biodiversidad de Naciones Unidas, y como una de las medidas para frenar la pérdida de diversidad biológica en el planeta, en 2010 todos los países deben haber protegido, al menos, un 10% de los grandes biomas terrestres, como bosques, prados, lagos, ríos, etc.

En el caso de los mares se ha establecido la fecha de 2012 para alcanzar este objetivo. Por su parte, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) recomienda la protección de, como mínimo, entre un 20% y 30% de todos los hábitats oceánicos.

Apoyando estas recomendaciones, en un acto presidido por la Directora de la Fundación Biodiversidad, Ana Leiva, y el Director de Oceana para Europa, Xavier Pastor, se presentó ayer jueves día 19/02/2009 la “Propuesta de áreas marinas de importancia ecológica: Atlántico Sur y Mediterráneo español”, un informe científico fruto de la investigación realizada por Oceana con el apoyo de la Fundación Biodiversidad. El estudio incluye 25 espacios marinos, la mayoría de los cuales no están protegidos, y que, dado su valor ecológico, Oceana propone para su protección.

Cuando apenas faltan tres años para que se cumpla el plazo dado por Naciones Unidas para la protección de, al menos, el 10% de la superficie marina mundial, España aún necesita aumentar rápidamente el escueto 0,5% de áreas protegidas con los que hoy en día cuenta. Para ello, será necesario un ritmo de protección de casi 65 km2 al día.

La declaración de nuevas áreas marinas protegidas en lugares como el seco de los Olivos (Andalucía), las montañas submarinas del canal de Mallorca (Baleares), los cañones de Palamós y Creus (Cataluña), el seco de Palos (frente a Murcia) o el cabo de la Nao (Comunidad Valenciana), junto a la ampliación de zonas ya protegidas como Columbretes, Alborán o Doñana, son algunas de las propuestas realizadas por Oceana y que se incluyen en este estudio sobre más de medio centenar de lugares del Mediterráneo español y aguas atlánticas adyacentes.

“El trabajo realizado con un robot submarino [ROV, Remote Operated Vehicle (Vehículo Operado por control Remoto)] y un equipo profesional de cámaras y fotógrafos submarinistas nos ha permitido obtener nueva información sobre importantes fondos marinos hasta ahora desconocidos”, comenta el biólogo marino Xavier Pastor. Oceana ha accedido a lugares que están a más de 300 metros de profundidad. Ello ha permitido identificar y estudiar jardines de gorgonias, campos de esponjas, bosques de algas, prados mixtos de fanerógamas, lechos de maërl y coralígeno, etc., así como el descubrimiento de esponjas carnívoras sobre dos montañas marinas españolas.

En el Mediterráneo español, Oceana ha realizado inmersiones en más de medio centenar de localizaciones, recopilándose más de 160 horas de filmación y 3.000 fotografías submarinas.

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mapa áreas marinas para protección

España cuenta actualmente con más de 5.000 kilómetros de aguas marinas bajo distintas figuras de protección, pero sería necesario aumentar esta cifra hasta alrededor de 100.000 km2. Según el Convenio de Biodiversidad de Naciones Unidas, con el objetivo de frenar la pérdida de diversidad biológica en los océanos, en el 2012, al menos el 10% de la superficie marina deberá estar protegida. Pero, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, sería recomendable aumentar este porcentaje hasta un 20%-30% para cumplir este objetivo.



“No sólo es necesario la creación de nuevas áreas protegidas, sino también la ampliación de muchas de las existentes. Casi la mitad de los espacios marinos protegidos en España apenas alcanzan 1 km2 de superficie, lo que los hace poco eficientes para la conservación de determinados hábitats y especies”, indica Ricardo Aguilar, director de investigación y proyectos de Oceana en Europa y director de la campaña a bordo del catamarán de investigación Oceana Ranger.

rov, Oceana
El Gobierno español, a través de la Fundación Biodiversidad, fundación pública del Gobierno de España dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, ha puesto en marcha un ambicioso proyecto, LIFE+ INDEMARES (archivo pdf), que cuenta con financiación de la Comisión Europea, para estudiar nuevas áreas potenciales para su conservación.

En este proyecto, en el que colabora Oceana y otras plataformas conservacionistas, se van a investigar 10 áreas marinas: Cañón de Creus, Delta del Ebro-Columbretes, Canal de Menorca, Seco de los Olivos, Isla de Alborán y conos volcánicos de Alborán, Chimeneas de Cádiz, Banco de Galicia, Cañón de Avilés, Banco de la Concepción, y área de Gran Canaria-Fuerteventura. Los trabajos se pusieron en marcha el próximo 1 de enero, con una duración prevista de 5 años. No obstante, todavía se necesitarían nuevas zonas y más superficie protegida para contribuir a los objetivos internacionales.

Proyecto LIFE INDEMARES


Por este motivo, Oceana, con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, está analizando fondos marinos en todas las aguas españolas para poder presentar una red de espacios protegidos más completa que incluya una mayor diversidad de ecosistemas, hábitats y especies marinas. Porque, independientemente de la cifra total de aguas marinas bajo alguna figura de protección, la realidad es que aún nos encontramos muy lejos de los objetivos marcados por los convenios y acuerdos internacionales.

Enlaces: Fundación Biodiversidad       Oceana