Las estelas de condensación están formadas por partículas de hollín que se condensan en cristales de hielo
Las contrails, o estelas de condensación en español, son las marcas blancas que suelen verse en el cielo tras los aviones. El Atlas Internacional de Nubes, que clasifica las nubes, tiene una categoría específica para ellas: cirros homogenitus, un ejemplo de nubes artificiales.
Las estelas de condensación contribuyen al cambio climático, sumándose al calentamiento provocado por el dióxido de carbono emitido por la aviación. Si bien se desconoce la magnitud exacta del calentamiento causado por estas nubes de aspecto tenue, la información disponible sugiere que reducir el número de estelas de condensación podría disminuir el impacto climático de los vuelos.















