Cambios en su hígado podrían reducir el impacto del estrés térmico en los peces
En los próximos 75 años la temperatura superficial del mar podría aumentar hasta 4 °C, y también se pronostican olas de calor marinas de corta duración cada vez más frecuentes.
Esto podría causar daños significativos a nuestros ecosistemas marinos esenciales, por ejemplo, a los corales, ampliamente conocidos por su vulnerabilidad al blanqueamiento. Pero ¿Cómo se comportarán los peces en estos climas cambiantes?
Investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) describen los cambios metabólicos y moleculares que pueden ayudar a los peces payaso juveniles a adaptarse al cambio climático y al calentamiento de los mares.
Mediante estudios genómicos y transcriptómicos en múltiples tejidos de peces payaso juveniles, el equipo identificó los procesos biológicos afectados por el aumento de la temperatura del agua. Y el pronóstico es más positivo de lo que pensábamos.
Al exponer ejemplares juveniles recién nacidos de Amphiprion ocellaris (pez payaso común) a una temperatura del agua elevada (31 °C) durante el transcurso de dos meses, los investigadores pudieron monitorear los cambios en la expresión genética y la fisiología de los peces.
Descubrieron que el cambio más significativo se registró en el hígado y el páncreas, donde se redujo la secreción de insulina y aumentó la fosforilación oxidativa en los peces que vivieron a largo plazo en agua a 31 °C. Estos cambios podrían reducir el impacto del estrés térmico en los peces.
Las tasas metabólicas aumentaron únicamente con el estrés térmico agudo (exposición de un día a 31 °C seguida de enfriamiento a temperaturas normales de verano de 28 °C), pero no con la exposición crónica y prolongada a 31 °C. Además, cuanto antes se expusieran los peces a estas temperaturas más altas, menor fue el efecto sobre el metabolismo y mejor se aclimataron a aguas más cálidas.
Imagen: El primer autor, Billy Moore, fotografiado con un pez payaso en la Estación de Ciencias Marinas del OIST. Crédito: Chris Wilson/OIST.
"Si bien hemos descubierto mecanismos para la aclimatación al calor, estos cambios biológicos pueden tener otros impactos negativos a largo plazo en la salud de los peces, por lo que necesitamos ampliar nuestros estudios y realizar más pruebas para comprender mejor el futuro de nuestros peces", comenta el profesor Timothy Ravasi, jefe de la Unidad de Cambio Climático Marino del OIST y autor de este artículo.
"Pero sabiendo que la exposición a estas altas temperaturas durante el desarrollo puede favorecer la aclimatación al calor, podemos seguir adelante con esperanza para el futuro de nuestros peces tropicales".
Los hallazgos se han publicado en la revista iScience: Ocean warming drives tissue-wide metabolic reprogramming in a fish












