Durante ese evento se registraron las temperaturas globales más altas de los últimos 65 millones de años
Los científicos han descubierto nuevas pruebas de uno de los episodios de calentamiento más extremos de la historia de la Tierra, que revelan cómo podría recuperarse el clima mucho después de que cesen las emisiones de CO2 provocadas por el ser humano.
Hace unos 56 millones de años, durante un período conocido como el Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno (PETM, por sus siglas en inglés), el planeta experimentó un drástico aumento de las temperaturas provocado por una rápida liberación de gases de efecto invernadero.
Durante el PETM se registraron las temperaturas globales más altas de los últimos 65 millones de años, y en el Polo Norte las temperaturas de la superficie oceánica alcanzaron más de 20 grados Celsius (68 grados Fahrenheit) durante cientos de miles de años.
El estudio, dirigido por la Universidad de Southampton, examinó fósiles moleculares y datos de modelos climáticos para comprender mejor cómo se estabilizó finalmente el sistema terrestre después del calentamiento.
Dirigió la investigación el Dr. Gordon Inglis, becario Dorothy Hodgkin de la Royal Society e investigador principal de la Escuela de Ciencias Oceánicas y Terrestres de la Universidad.
"Al estudiar fósiles moleculares en rocas sedimentarias antiguas, descubrimos que el carbono de la tierra —de las plantas y los suelos— fue erosionado y transportado por los ríos hasta el mar, donde quedó enterrado en los sedimentos, reteniendo parte del carbono durante largos períodos", dijo Inglis.
"Esto sugiere que, durante los períodos de clima cálido del pasado, se transfirió al océano y se enterró más carbono procedente de la tierra de lo que se pensaba anteriormente".
Imagen: Distribución del carbono orgánico en sedimentos marinos costeros durante el PETM. Crédito: Nature Geoscience (2026). DOI: 10.1038/s41561-026-02012-2
El Dr. Jordon Hemingway, coautor del estudio de la ETH Zúrich en Suiza, añadió: "Este proceso puede haber actuado como una retroalimentación climática estabilizadora, ayudando a reducir gradualmente los niveles de carbono atmosférico a lo largo de miles o decenas de miles de años".
Al transferir carbono de la tierra a los sedimentos oceánicos, el sistema terrestre podría haber sido capaz de recuperarse de manera más eficiente del intenso calentamiento.
La Dra. Emily Hollingsworth, investigadora de la Universidad de Southampton y coautora del estudio, afirmó: "Nuestros hallazgos tienen importantes implicaciones para el actual calentamiento global, ya que este antiguo período de calentamiento representa un posible paralelismo con el actual cambio climático provocado por el ser humano. Muchos de los principales modelos climáticos no tienen en cuenta este tipo de transferencia y almacenamiento de carbono, por lo que podrían estar pasando por alto un sumidero de carbono a largo plazo potencialmente significativo".
El estudio también destaca que el enterramiento de carbono terrestre en ambientes marinos es un proceso natural poco estudiado. Una mejor comprensión de este proceso podría mejorar las predicciones sobre cómo responde el planeta a las rápidas liberaciones de carbono.
Inglis explicó: "Si bien nuestra investigación muestra lo que sucedió hace millones de años, sugiere que procesos similares podrían desempeñar un papel en la recuperación a largo plazo de la Tierra de las emisiones de dióxido de carbono causadas por el ser humano".
La investigación se publica en Nature Geoscience: Enhanced marine burial of terrestrial organic carbon through the Palaeocene–Eocene Thermal Maximum












