Pruebas locales de aumento de la alcalinidad oceánica han dado poco resultado
A medida que el planeta se calienta, los países de todo el mundo compiten por alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas establecidos en el Acuerdo de París de 2015.
Para lograrlo, debemos reducir colectivamente nuestras emisiones netas de gases de efecto invernadero. Estos gases, siendo el dióxido de carbono (CO₂) el principal contribuyente, actúan como una manta cósmica al atrapar el calor en la atmósfera terrestre.
Los científicos están investigando formas de almacenar más carbono atmosférico en nuestros océanos, bosques y suelos.
Uno de los métodos propuestos es el aumento de la alcalinidad oceánica. Esto busca potenciar la capacidad natural del océano para absorber y almacenar dióxido de carbono atmosférico mediante la modificación de la composición química del agua de mar.
¿Cómo funciona este proceso y cuáles son los riesgos?
Analicemos la investigación.
Una lección de química oceánica
El océano es uno de los mayores depósitos de carbono del planeta. Alrededor del 30% del CO₂ que emitimos anualmente —a través de la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas— es absorbido por nuestros mares.
La capacidad del océano para absorber CO₂ depende en gran medida de su alcalinidad. El agua de mar es naturalmente alcalina. Esto se debe a que, a lo largo de millones de años, el océano ha absorbido minerales alcalinos provenientes de la erosión y la descomposición de las rocas.
Vídeo: Mejorar la alcalinidad natural del océano.
¿Qué es el aumento de la alcalinidad oceánica?
Al absorber el carbono atmosférico, el océano ha contribuido a regular el clima de la Tierra durante largos periodos. Sin embargo, este proceso natural es demasiado lento para combatir el cambio climático.
Aquí es donde entra en juego el aumento de la alcalinidad oceánica.
El aumento de la alcalinidad acelera este proceso de captura de carbono al incrementar la alcalinidad del océano. Esto permite que el agua de mar convierta una mayor cantidad de CO₂ disuelto en formas estables. Como resultado, el océano absorbe más CO₂ en general y evita que llegue más carbono a nuestra atmósfera.
En la práctica, aumentar la alcalinidad del océano implica añadir al agua de mar materiales como hidróxido de sodio disuelto o rocas de silicato y carbonato molidas.
Hasta el momento se ha probado mediante varios proyectos a pequeña escala. Estos suelen consistir en que los investigadores liberen materiales alcalinos en zonas costeras, utilizando barcos o instalaciones y equipos especiales.
Imagen: Investigadores de CSIRO realizan una prueba de campo para mejorar la alcalinidad del océano. Harris Anderson
Aún quedan interrogantes
Si bien este método parece prometedor, todavía existen algunas incógnitas.
Escala: Desconocemos si es posible implementarlo a gran escala, lo cual es fundamental para alcanzar los objetivos globales de cero emisiones netas. Los científicos también están investigando la eficacia del aumento de la alcalinidad oceánica en diferentes regiones y ecosistemas marinos.
"Esto significa que los proyectos deben adaptarse a ubicaciones específicas. Nuestra investigación muestra que incluso diferencias aparentemente menores en las corrientes oceánicas, el viento, la profundidad del agua y las condiciones estacionales afectan la cantidad de CO₂ que se puede absorber", dicen investigadores del CSIRO.
Seguridad: Los primeros ensayos de campo y modelos sugieren que la eliminación de CO₂ mediante proyectos de mejora de la alcalinidad a pequeña escala tuvo pocos impactos medibles en las áreas protegidas cercanas.
Diversos estudios de laboratorio sugieren que pequeños aumentos en la alcalinidad tienen poco o ningún efecto en algunas especies de algas marinas. Por otro lado, otras investigaciones identifican limitaciones en la cantidad que se puede añadir y efectos en el ecosistema derivados de diferentes materiales alcalinos.
Los científicos están trabajando para ampliar esta base de evidencia mediante pruebas de campo propuestas en el estrecho de Bass, que se llevarán a cabo a bordo del buque de investigación RV Investigator. Estas pruebas, que reunirán a expertos y estudiantes de toda Australia, ayudarán a identificar cualquier impacto ambiental y a perfeccionar nuestras habilidades para medir los cambios causados por el aumento de la alcalinidad del océano.
Apoyo comunitario: Sin el apoyo público, es improbable que los proyectos de mejora de la alcalinidad tengan éxito. Las investigaciones sugieren que las comunidades se muestran algo reticentes. Un estudio realizado en Tasmania demuestra que la población prefiere participar en los procesos de toma de decisiones y no solo ser consultada. Las comunidades también desean información clara sobre el impacto ambiental de los proyectos futuros.
"En Australia, también debemos colaborar con las comunidades de los pueblos originarios al diseñar pruebas de campo y proyectos propuestos. Solo así podremos aprovechar su profundo conocimiento y su arraigada conexión con el territorio marítimo", dicen los investigadores.
¿Qué sigue?
Nuestro clima está cambiando rápidamente. Y a menos que reduzcamos nuestras emisiones de carbono, esta tendencia no hará más que empeorar.
Una forma de lograrlo es mediante la captura de dióxido de carbono atmosférico a través del aumento de la alcalinidad oceánica. Sin embargo, modificar la química de nuestros océanos conlleva ciertos riesgos y limitaciones.
Por lo tanto, cualquier intento futuro debe equilibrar la urgente necesidad de eliminar el carbono atmosférico con una investigación rigurosa y una participación comunitaria significativa. Esto garantiza que cualquier mejora en la alcalinidad de los océanos sea ambientalmente responsable y cuente con apoyo social.
Lograr este equilibrio es esencial para las naciones, ya que determina cómo gestionamos nuestros mares y otros recursos naturales para alcanzar nuestros ambiciosos objetivos climáticos.
La investigación se ha publicado en la revista Frontiers in Climate: Carbon Dioxide Removal: Regional ocean dynamics regulate the efficiency of ocean alkalinity enhancement












