updated 3:21 PM CET, Dec 9, 2016

Operación IceBridge 2012 en la Antártida

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 
grieta del Glaciar Pine Island

La grieta del canal Pine Island ahora es más ancha pero el iceberg tendrá que esperar

La Operación IceBridge de la NASA ha concluido en diciembre su campaña antártica de 2012, volando misiones de alta prioridad de medición hielo polar a partir de una base de operaciones en la punta de la Patagonia, en el estrecho de Magallanes. Incluso han hecho una nueva visita al Glaciar Pine Island, el lugar del descubrimiento el año pasado de una enorme grieta en el hielo.

 

Transcripción del vídeo:

Saludos desde Punta Arenas, nuestra base de operaciones para la campaña antártica de la Operación IceBridge de la NASA. Punta Arenas es la capital de la región sur de Chile, y una de los principales puertas de acceso a la Antártida.

A mis espaldas hay una réplica del bote salvavidas James Caird, con el que el explorador antártico Ernest Shackelton escapó de la Isla Elefante después de que su bergantín, Endurance, se hundiera en el Mar de Weddell. El espíritu de este explorador es una inspiración para la Operación IceBridge, una misión que se dedica a explorar remotas áreas de la Antártida para comprobar qué cambios están ocurriendo en la capa de hielo que cubre el continente y en el hielo marítimo que lo rodea.

Se tarda entre tres y cuatro horas en llegar a la Antártida desde el sur de Chile. Como los vuelos son más largos que los de la campaña ártica, utilizamos otro tipo de avión, un DC-8, que puede acarrear una mayor cantidad de combustible y nos permite llegar a zonas muy remotas del continente helado.

Éste es el cuarto año que IceBridge explora la Antártida desde que la misión empezó en el 2009. En total, hay dieciseis misiones planeadas para esta campaña: doce estudiarán hielo terrestre y las cuatro restantes, el hielo que cubre los mares de Weddell, Bellingshausen y Amundsen, en la zona oeste del continente.

IceBridge utiliza varios instrumentos para observar el hielo marino. Por una parte, un láser mide la altura del francobordo, o la fracción del hielo que sobresale del agua. Por otra, uno de los rádares a bordo del DC-8, ayudado por el láser, estudia cuánto mide la capa de nieve acumulada sobre el hielo marino. Ambos datos combinados permiten a los científicos calcular el espesor total del hielo marino, incluyendo la parte sumergida. Finalmente, un sistema de cámaras de alta toma imágenes que servirán para localizar áreas de mar abierto entre las banquisas.

Las zonas de hielo terrestre de mayor interés para IceBridge están localizadas en la costa del sector oeste del continente, el área donde se están produciendo los mayores cambios en el hielo.

Uno de los glaciares que más rápidamente están perdiendo hielo hacia el mar es el glaciar de Pine Island, al suroeste de la Península Antártica. En la campaña de 2011, IceBridge descubrió una enorme fisura que atravesaba la plataforma de hielo del glaciar casi de lado a lado. Se calcula que cuando acabe de romperse, esta grieta creará un enorme iceberg del tamaño de la isla de Manhattan. Pero cuando el DC-8 de la NASA volvió a visitar Pine Island en 2012, la fisura seguía ahí, aunque ahora es más ancha y ha producido un resquebrajamiento secundario. Así que el iceberg tendrá que esperar.

Pine Island es el canal de drenaje para aproximadamente un 10% del hielo del sector oeste de la Antártida, llevándolo hacia el mar de Amundsen. Se calcula que entre 1992 y 2005, el glaciar aceleró su transporte de hielo en un 50 por ciento, una cifra que continúa aumentando con cada año que pasa.

grieta del Glaciar Pine Island

Durante la campaña antártica del año pasado, IceBridge descubrió una enorme fisura atravesando la plataforma de hielo de Pine Island casi de lado a lado. La grieta medía casi 30 kilómetros de largo y más de 70 metros de ancho y los científicos calcularon que cuando terminara de romperse, produciría un iceberg de unos 900 kilómetros cuadrados, una superficie del tamaño de la isla de Manhattan. Icebergs de este calibre suelen despertar la curiosidad de la prensa, así que varios equipos de la NASA han estado tomando imágenes de satélite durante el 2012 para ver si acababa de desprenderse. Pero no ha sido así: a día de hoy, la fisura sigue sin completarse, aunque el pasado mayo produjo una grieta secundaria.

Pero mientras tanto, los datos recolectados por los instrumentos de IceBridge en el área de los glaciares de Pine Island y su vecino, Thwaites, permitirán a los científicos compararlos con medidas tomadas en años anteriores y comprobar cómo está evolucionado el flujo de hielo en esa zona de la Antártida.

Para aprender más sobre IceBridge, visita este blog en español (una colaboración de NASA y National Public Radio): //www.sciencefriday.com/blogs/?series=22&audience=3