updated 1:06 AM CET, Dec 11, 2016

Nueva razón para amar a los peces de las profundidades: absorben carbono

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pez lagarto (Bathysaurus ferox)

Los peces de aguas profundas capturan más de un millón de toneladas de CO2 sólo en el Reino Unido

Los peces lagarto no han ganado muchos campeonatos. Son musculosos carroñeros alimentadores inferiores - que comen del fondo, y no son demasiado atractivos, con cuerpos y cabezas de color alquitrán desprovistas de escamas.

No encontrarás estos peces junto al salmón y la trucha en un mercado de pescado. Sin embargo, en aguas del Reino Unido, las abundantes pero indeseables criaturas suelen llenar las redes de pesca y redes de arrastre, para disgusto de los pescadores.

"Me gustan porque nadie los quiere", dice riendo Clive Trueman, investigador del Centro Oceanográfico Nacional de Gran Bretaña y la Universidad de Southampton. Pero Trueman tiene otra razón de peso para ser aficionado a los feos peces: Estos animales y otros habitantes de aguas profundas poco entendidos absorben grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2).

En un nuevo estudio, Trueman y sus colegas encontraron que los peces de aguas profundas capturan cada año más de un millón de toneladas de dióxido de carbono procedentes de Reino Unido y de las aguas superficiales irlandesas.

Bajo el esquema actual de límites máximos y comercio de carbono de la Unión Europea, esta cantidad de CO2 equivale a 8-14 millones de libras esterlinas (13-23 millones de dólares) por año en créditos de carbono, estimaron los investigadores.

"Una de las cosas que realmente queríamos ser capaces de hacer era mostrar que estos animales ligeramente oscuros en realidad realizan un servicio que tiene un valor económico, a pesar de que no se puedan vender ni comer", dijo Trueman.

Muchos científicos han asumido que los alimentadores inferiores obtienen la mayor parte de su energía a partir de pequeñas partículas de materia orgánica que se depositan en el fondo marino. Pero, en cambio, Trueman y su equipo encontraron que al menos la mitad o más de todos los peces que viven en el fondo marino podrían obtener su energía a partir de animales que migran cada día entre la superficie y las aguas profundas, como las medusas, cefalópodos y pequeños peces.

peces hachaEstos animales de presa podrían de este modo reciclar CO2 a la atmósfera a través de las aguas superficiales. Pero cuando son comidos cerca del fondo marino por los animales que nunca llegan a la superficie, todo el carbono que acumulan estos peces errantes queda encerrado abajo en el fondo del océano, explicó Trueman.

Los investigadores recogieron cientos de muestras de tejido muscular de los peces capturados en redes de arrastre en el talud continental al oeste de Irlanda, a profundidades que van desde 500 a 1.800 metros. En estas muestras, los investigadores analizaron la concentración de isótopos estables de carbono y nitrógeno, que son trazadores naturales del flujo de energía a través de los ecosistemas, explicó Trueman. Desde los niveles de isótopos de un animal los científicos pueden reconstruir parcialmente su dieta y su lugar en la cadena alimenticia.

Existe un amplio consenso entre los científicos de que las emisiones de gases de efecto invernadero que atrapan el calor, como el metano y el dióxido de carbono, están impulsando el cambio climático. Sumideros de carbono naturales como los bosques y los océanos son fundamentales para ayudar a absorber algunos de estos gases.

Sin embargo, es minúscula la cantidad de carbono atrapada en alta mar por los peces en comparación con las emisiones a la atmósfera por los seres humanos.

"Las emisiones del Reino Unido procedentes de la quema de combustibles fósiles en 2010 fueron de 494 millones de toneladas de CO2", dijo Pieter Tans, de la National Oceanographic de EE.UU. y el Laboratorio de Investigación del Sistema Terrestre de la NOAA, que no participó en el estudio. "El artículo puede tener más relevancia para nuestra comprensión de los ciclos biogeoquímicos internos de los océanos".

Aun así, como las operaciones de pesca, energía y minería se mueven hacia aguas más profundas, Trueman dijo que los investigadores tendrán que entender cómo los alimentadores inferiores - que pueden jugar un papel importante pero poco apreciado en los ecosistemas marinos - pueden ser adecuadamente manejados, conservados y explotados.

La investigación se detalla en la revista Proceedings de la Royal Society B: Trophic interactions of fish communities at midwater depths enhance long-term carbon storage and benthic production on continental slopes