updated 3:21 PM CET, Dec 9, 2016

Entender el papel del Océano Austral es importante

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icebergs en el Océano Austral

La NASA participa en Estudio Aerotransportado del Océano Austral

Un equipo de científicos ha puesto en marcha una serie de vuelos de investigación a través de los remotos mares que rodean la Antártida en un esfuerzo para comprender mejor la cantidad de dióxido de carbono que las heladas aguas son capaces adsorber.

La campaña de campo llamada ORCAS proporcionará una nueva mirada a la forma en que se intercambian el oxígeno y dióxido de carbono entre el aire y el Océano Austral. La campaña está dirigida por el Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR). Michelle Gierach del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, es la investigadora principal, junto con otros científicos de diversas universidades e instituciones de investigación.

El dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero que contribuye al cambio climático causado por el hombre. A medida que ha sido liberado a la atmósfera más dióxido de carbono por la quema de combustibles fósiles, el océano ha aumentado la cantidad de gas que absorbe desde el aire. Pero no está claro si el océano puede seguir el ritmo de estas emisiones continuas.

Estudios anteriores no se han puesto de acuerdo sobre si la capacidad del océano Antártico para absorber el dióxido de carbono se está acelerando o desacelerando. Las mediciones y muestras de aire recogidas por ORCAS - que significa O2/N2 Ratio and CO2 Airborne Southern Ocean Study - darán a los científicos datos críticos para ayudar a aclarar lo que está sucediendo en la remota región.

Los investigadores planean realizar durante la campaña 14 vuelos desde Punta Arenas, Chile, a través de partes del Océano Austral, finalizando el 28 de febrero. Una serie de instrumentos medirá la distribución de oxígeno y dióxido de carbono, así como otros gases producidos por microorganismos marinos, partículas microscópicas en el aire y las nubes.

Los vuelos también observarán el color del océano - que puede indicar cuánto y qué tipo de fitoplancton hay en las aguas - usando el Portable Remote Imaging Spectrometer de la NASA (PRISM). Los científicos esperan que la adición de estas otras medidas a los datos de dióxido de carbono les dará una nueva visión sobre los procesos químicos, físicos y biológicos que afectan la capacidad del océano para absorber el gas de efecto invernadero.

"El Océano Austral es muy inaccesible, y las mediciones existentes representan solamente unos pequeños puntos en un mapa enorme", dijo Britton Stephens de NCAR, co-líder investigador principal de ORCAS. "Entender el papel del Océano Austral es importante, porque la circulación oceánica ofrece una gran oportunidad para el intercambio de carbono entre la atmósfera y la vasta reserva de las profundidades del océano".

Para obtener más información acerca de ORCAS: http://bitly.com/orcasresearch