La reducción del tamaño del plancton hace que las sardinas se alimenten por filtración
Investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) demuestran que la forma de comer de las sardinas, alterada debido a la reducción de tamaño del plancton, mina la eficiencia de su alimentación y aumenta la probabilidad de consumir más fibras plásticas.
Aunque no se identificaron efectos negativos directos de esta ingestión, los cambios ambientales pueden tener un impacto mayor del que se pensaba anteriormente en cómo los peces pelágicos interactúan con los contaminantes plásticos.















