Investigadores logran detectar y rastrear microplásticos en diferentes profundidades oceánicas
En una nueva publicación, investigadores de la Universidad de Kyushu informan que han desarrollado un nuevo método para analizar con mayor precisión la distribución de pequeños microplásticos en el océano a distintas profundidades.
Sus hallazgos mostraron que las concentraciones de pequeños microplásticos suspendidos en el océano varían entre 1.000 y 10.000 partículas por metro cúbico.
El equipo también descubrió que los microplásticos pequeños se hunden en las profundidades del océano de dos maneras distintas: algunos alcanzan una flotabilidad casi neutra y se desplazan a profundidades específicas, mientras que otros se hunden rápidamente en las profundidades marinas.
Antecedentes sobre los microplásticos y sus desafíos
Desde la aparición del plástico a principios del siglo XX, los residuos plásticos y la contaminación han sido un problema global. A medida que los plásticos se degradan, se fragmentan en fragmentos más pequeños. Cuando alcanzan un tamaño inferior a 5 mm, se denominan microplásticos.
"Cuando estos microplásticos se degradan aún más, hasta alcanzar un tamaño de entre 10 y 300 µm, los llamamos microplásticos pequeños. Muchos investigadores están estudiando la distribución y el movimiento de los microplásticos en el océano. Sin embargo, cuando alcanzan ese tamaño, se vuelven más difíciles de recolectar y analizar", explica el profesor Atsuhiko Isobe, del Instituto de Investigación de Mecánica Aplicada de la Universidad de Kyushu y uno de los investigadores que dirigió el estudio.
"No existía un protocolo estandarizado para evaluar la presencia de pequeños microplásticos en el océano que pudiera minimizar la contaminación, la pérdida de partículas y la posible fragmentación".
Imagen: Asentamiento y subducción isopícnica de pequeños microplásticos en capas subsuperficiales del océano Pacífico Norte occidental. Environmental Science & Technology (2025). DOI: 10.1021/acs.est.5c08983
Cómo se mueven y se estudian los microplásticos
La mayoría de los microplásticos oceánicos están compuestos de polietileno y polipropileno. Estos materiales son menos densos que el agua de mar, por lo que flotan cerca de la superficie. Sin embargo, con el tiempo, las algas, bacterias y otros organismos marinos se adhieren a su superficie mediante un proceso denominado bioincrustación. Esto provoca que el microplástico aumente de peso y se hunda hacia el fondo marino.
Estudios anteriores que recolectaron pequeños microplásticos del océano utilizaron redes de arrastre o agua marina bombeada desde diferentes profundidades. Sin embargo, los investigadores aún carecían de una visión detallada de la distribución de pequeños microplásticos a diferentes profundidades oceánicas.
"Para lograr esta visión más clara, desarrollamos un protocolo que recolectó agua de mar de 12 capas oceánicas (de 0 a 1.000 m) en 4 regiones del Océano Pacífico Norte", explica Isobe. "Nuestro método requirió solo unos 50 litros de agua de mar, lo que representa entre uno y dos órdenes de magnitud menos que el muestreo convencional con bombas".
Para garantizar una detección precisa y prevenir la contaminación por microplásticos en suspensión, el análisis se realizó en una cabina limpia instalada en el buque de reconocimiento. El equipo también desarrolló un protocolo para minimizar la destrucción de estos frágiles microplásticos.
Imagen: El muestreador de agua multicapa instalado en el buque escuela Umitaka-maru. El dispositivo recolecta unos 50 litros de agua de mar a diferentes profundidades oceánicas, que posteriormente se analizan para detectar pequeños microplásticos. Crédito: Atsuhiko Isobe/Universidad de Kyushu
Hallazgos clave e investigaciones futuras
"Nuestros hallazgos revelaron que los microplásticos pequeños alcanzan las profundidades marinas a través de dos vías distintas: la deriva y el hundimiento. En la primera, los microplásticos pequeños alcanzan una flotabilidad neutra con el agua del mar. Luego, se desplazan a la deriva en una zona del océano donde la densidad del agua oscila entre 1023 y 1025 kilogramos por metro cúbico, a profundidades de entre 100 y 300 metros", continúa Isobe. "Estos pequeños microplásticos se desplazarán a través de esta capa durante aproximadamente 20 a 40 años".
Otra forma en que los pequeños microplásticos llegan a las profundidades marinas es aumentando su densidad mediante la bioincrustación, lo que provoca su hundimiento hasta el fondo marino. El equipo observó que la concentración de pequeños microplásticos a la deriva en el océano oscilaba entre 1.000 y 10.000 partículas por metro cúbico de agua de mar.
"De cara al futuro, queremos recopilar más datos para aclarar la distribución de los microplásticos en el océano. También pretendemos investigar su impacto en el medio marino", concluye Isobe.
"Comprender el impacto ambiental de los microplásticos requerirá más tiempo, pero nuestros hallazgos muestran que el medio marino se está contaminando irreversiblemente y requiere contramedidas urgentes".
La investigación se ha publicado en la revista Environmental Science & Technology: Settling and Along-Isopycnal Subduction of Small Microplastics Into Subsurface Layers of the Western North Pacific Ocean













