updated 1:27 PM CET, Dec 5, 2016

¿Sopa de pescado...? No, de plástico

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El Gran Parche de Basura del Océano Pacífico

¿probando la sopa de plástico?

Parece que dentro de poco tendremos que comer sopa de plástico en lugar de sopa de pescado.

De continuar a este ritmo el descenso en las poblaciones de especies marinas, por diversas causas que venimos relatando en nuestras páginas, y el aumento de los desechos arrojados por las ciudades al océano, en pocos años no tendremos nada que pescar (ni comer), sino plástico. Lean lo siguiente:

La mancha de basura del Pacífico, una gigantesca 'sopa de plástico' con un tamaño dos veces el territorio de EEUU, que se extiende frente a la costa de California, rodea las Islas Hawái y llega hasta Japón, está creciendo a pasos agigantados, según unas declaraciones de Charles Moore, el oceanógrafo estadounidense que la descubrió casualmente durante un crucero entre Los Angeles y Hawái.

Gran Parche de Basura del Pacífico

Esta monumental superficie de basura, que Moore llama sopa de plástico, está formada por pequeñas partículas de plástico, calcula unas cien millones de toneladas de desperdicios, y denunció que en las costas de Japón, cada dos o tres años el número de partículas de plástico en el agua se multiplica por diez.

El problema principal es que no se puede limpiar porque hay demasiada distancia entre sus partes, siendo el área total inmensa. Se han encontrado partículas de plástico incluso a 10 y 30 metros bajo la superficie. En el enorme basurero flotante se ven los más variados tipos de objetos: cepillos de dientes, envases de champú, plumas estilográficas...

La mayoría del plástico que acaba en el mar se quiebra en pequeños pedazos por efecto del sol y se mezcla con el agua y el plancton. Los efectos de esta mezcla son devastadores para el hábitat marino, pues toda la cadena alimentaria se ve afectada.

charles Moore con una muestra de agua contaminada

Los trozos más grandes pueden parecer además cualquier tipo de comida, como calamar o huevas de pescado. Animales como el albatros o la tortuga marina están comiendo mucho plástico. Se ha encontrado plástico incluso en el estómago de ballenas y delfines.

Para el científico estadounidense, se trata de un problema que tiene que ver con la globalización de los productos, porque todo está empaquetado en plástico y faltan infraestructuras para poder reciclar estos materiales. Son necesarias más opciones para que la gente pueda reciclar, siendo la industria la que debe crear maneras de recolectar el plástico inservible. Aunque Moore no cree que sea factible eliminar por completo esta gigantesca sopa plástica, hay algunos esfuerzos locales que sí pueden dar fruto.

plásticos en la orilla del rio de Los angeles

En el norte del archipiélago de Hawái se están utilizando redes para limpiar el océano antes de que las partículas de plástico dañen los arrecifes hawaianos. Es sólo una pequeña parte, pero una parte que hace mucho daño a los corales, las focas tropicales y las tortugas, por ejemplo, dijo Moore, y explicó que las tareas de limpieza son complicadas porque sólo pueden trabajar con buen tiempo y las olas y el viento hunden toda la basura bajo el agua.

Tampoco está limitado sólo al Océano Pacífico, es un problema global, ya que hay vertederos similares, aunque más pequeños, en casi todos los mares del mundo. En cada océano hay sistemas de alta presión que contribuyen a que se acumulen los desechos.

El fundador de Algalita pide a gobiernos, grupos medioambientales y a todo el público que entiendan que cuando desechan un pedazo de plástico va a acabar llegando de alguna forma al mar y que no va a estar allí uno o dos años, sino siglos.

La página web de Charles Moore: Fundación de Investigación Marina Algalita.