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La costa española en el quirófano

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Peñíscola, regeneración playa norte

Banderas negras 2009 de Ecologistas en Acción

Informe: “La crisis, una oportunidad para la costa"

La costa es el territorio con mayor transformación de todo el Estado español

Otra costa es posible, necesaria, más saludable y de mayor calidad de vida.

baderas negras 2009, Ecologistas en Acción, portadaComo cada año, desde 1999, Ecologistas en Acción hace el esperado análisis, que este pasado martes 28/07/2009 todavía no estaba publicado en su página web, sobre la situación de la costa española, “Banderas Negras”, dando a conocer los puntos negros de las actuaciones y proyectos más responsables de la destrucción del litoral, a la vez que analizan las principales amenazas que se ciernen sobre él.

"Ecologistas en Acción" otorga anualmente dos "negros galardones" que denuncian, y permiten cuantificar, las agresiones presentes en la costa y predecir el futuro de la misma en base a los proyectos que la amenazan.

Estos "galardones" son:

Bandera Negra: Impactos irreversibles o proyectos aprobados cuyo impacto previsible será de carácter severo a irreversible (vertidos contaminantes graves o continuados en el tiempo, agresiones urbanísticas, obras costeras, planes de ordenación de recursos (suelo, parques naturales, etc, con contenido agresivo sobre el medio o problemas que afecten directamente a un ecosistema litoral.

Punto Negro: Impactos reversibles, significativos, pero de menor gravedad o proyectos sin aprobar o aprobados pero que amenazan la salud de la costa y sus habitantes e identidad (vertidos puntuales, proyectos de puertos, proyectos urbanísticos, etc.).

Según los informes de Banderas Negras elaborados por Ecologistas en Acción en los últimos 10 años han permitido confirmar que la costa es el territorio con mayor transformación de todo el Estado español. Aunque supone tan sólo el 7% del total del Estado, la costa concentra al 50% de la población y soporta actividades económicas de diversas naturaleza (turismo, puertos industriales, agricultura, pesca, comercio…). Estos datos hacen que la ordenación de actividades y la definición de un modelo económico basado en la capacidad de carga del sistema, sea imprescindible para evitar situaciones como la actual de crisis económica y ecológica. Ya que, lo que no es ecológico no es económico.

Edificio en construcción, Peñíscola, julio 2009
El proceso de transformación de la costa, dicen Ecologistas en Acción, se ha podido comprobar especialmente en los últimos cinco años. En 2005 el informe se denominó “Ecosistemas litorales en peligro de extinción”, resaltando cómo la costa estaba perdiendo su equilibrio y funcionalidad ecosistémica. El informe avisaba sobre la antropización de los sistemas dunares, el retroceso de las praderas de posidonia, la interrupción de las corrientes litorales y su consecuente proceso de erosión predominante en gran parte de la costa. Ese año, otorgaron 189 Banderas Negras y 109 Puntos Negros predominando sobre todo los casos de impactos de proyectos turístico-urbanísticos y vertidos al mar como las causas de degradación en la costa.

Siguen diciendo Ecologistas en Acción:


"En 2006, el informe se titulo “Ni un ladrillo más”, debido al insoportable crecimiento urbanístico sufrido en toda la costa, con modos especulativos y con casos claros de prevaricación política que parecían imparables. Los casos de Marbella, Marina D´Or, Marina de Cope, la especulación en Galicia y, la colmatación de destinos turísticos como Canarias, empezaban a ser ya un clásico de esas denuncias y de sus informes. Este urbanismo y proyectos turístico-residenciales estaban, además, maquillados de desarrollo local y, debido a su gran capacidad de transformación del suelo, la alta capacidad de generación de residuos y, la dejadez de las administraciones en el tratamiento de las aguas comenzábamos ya a prever la enorme hipoteca de toda la economía española y, en especial, de la costera debido al gran rango de las problemáticas: destrozar el paisaje, el territorio y los recursos del suelo agua, pesca que harían a toda la población costera dependiente de un modelo finito sin futuro. Ese año, fueron ya 217 las Banderas Negras y 298 los Puntos Negros concedidos.

En 2007 el informe detalló el proceso de “metástasis costera” que sufrimos en todo el litoral. Vimos cómo los ecosistemas sufrían cada vez más problemas de contaminación de aguas, ocupación costera y erosión, contaminación de recursos pesqueros y vedas de marisqueo. Este modelo depredador se fue implantando rápidamente por todas las vertientes mostrándonos cada vez más un panorama desolador. El litoral estaba enfermo y, las células tumorales avanzaban hacia todas las vertientes de la costa. El urbanismo descontrolado se había originado en dos núcleos en la Costa del Sol donde había dejado su primer kilómetro de la costa totalmente ocupado: Marbella y Fuengirola.

erosión en la playa norte  de Peñíscola


Pero posteriormente se había reproducido en toda la costa levantina, y avanzaba de forma imparable a la golosa y semivirgen costa cantábrica, sufriendo un proceso de mediterranización en toda regla. En Asturias encontramos municipios como Llanes que multiplicaron su suelo urbano por más del doble. En Cantabria se apostó, con fuerza, por los puertos deportivos, situándose los proyectos de ampliación o creación de nuevos puertos en más de una decena. En Galicia, después del Prestige, se invirtió en los paseos marítimos y regeneraciones de playas: más de 20 millones de euros. Este año 2007 concedimos 265 Banderas Negras y 309 Puntos Negros.

Ya el pasado año, 2008, fue el año de la “hipoteca costera”. Advertimos y denunciamos que habíamos matado la gallina de los huevos de oro, y a toda su familia, y denunciamos que este modelo de depredación del suelo, generación de residuos y contaminación, estaba empezando a tener efectos devastadores, no sólo sobre la naturaleza presente en la costa, sino sobre su economía. La burbuja inmobiliaria era inminente, la saturación del modelo turístico inmobiliario de sol, playa y golf, el impacto sobre los ecosistemas marinos y la caída de la pesca local eran ejemplos ya casi evidentes pero, negados por poderes económicos y políticos. El empleo en ese tiempo de bonanza máxima se situaba en un 33% de temporalidad en el trabajo (el mayor de Europa) y, era archidependiente del sector de la construcción y los servicios. La pesca local por el contrario no llegó al 1% en el aporte económico a regiones altamente transformadas como la mediterránea. Las 303 Banderas Negras y los 310 Puntos Negros concedidos nos advertían que la costa estaba en el quirófano, y había que buscar una solución real y duradera.

islas-columbretes.jpg

Con estos ancedentes, este año el informe de Banderas Negras 2009 se titula “La crisis, una oportunidad para la costa”, abordando la necesidad de aprovechar la coyuntura de pérdida de capital y saturación del mercado laboral para buscar un modelo económico perdurable en el tiempo y que aprenda de los errores. El desarrollo de una agricultura y ganadería ecológica, con variedades locales, rotativas y sin fertilizantes que contaminan acuíferos y aguas costero-marinas; el acercamiento del consumidor al productor, y viceversa; la reducción en el consumo de agua para evitar la salinización de los acuíferos; la búsqueda de un modelo de gestión del mar que una la conservación y la explotación con la creación de reservas marinas de interés pesquero, gestionadas por los pescadores locales; el aprovechamiento del conocimiento científico para paliar plagas e invasión de especies foráneas, como la Caulerpa racemosa en el mediterráneo; el desecho de proyectos que nos suman en la pobreza de la dependencia de los combustibles fósiles; la transformación del suelo; el desequilibrio de las playas; la eutrofización de las aguas; la pérdida de biodiversidad, causada por ejemplo por la sobrepesca; o la pérdida de identidad de nuestra costa.

marina d'orLa buena noticia es que sabemos lo que se debe hacer y tenemos múltiples ejemplos de lo que no hay que hacer para sumir a la costa en esta pobreza: el Puerto Industrial de Granadilla (Canarias), Marina D´Or y Puerto de Campomanes (Pais Valenciano), Novo Cartago (Murcia), el Puerto de Ibiza (Islas Baleares), el Puerto de exterior de Pasajes (Euskadi), el Puerto Industrial del Musel (Asturias), las regeneraciones de playas en Barcelona (Cataluña), las papeleras y el cultivo de eucalipto en la vertiente Cantábrica, la inacción del gobierno en el estudio y planificación de los efectos cambio climático en la costa, y un largo etcétera.

Por ello, debemos exigir a todos/as cambiar de rumbo. Otra costa es posible, necesaria, más saludable y de mayor calidad de vida.

En concreto sobre el País Valencià Ecologistas en Acción dicen:

"Pese a tener un paisaje que ha servido de reclamo turístico para millones de visitantes y ser un referente cultural para millones de valencianos, el paisaje litoral se ha visto afectado con multitud de pantallas arquitectónicas, puertos, y urbanización masiva. Todas estas actuaciones han degradado el paisaje, creando una panorámica pobre y monótona que resulta poco atractiva para el turismo.

En concreto, una de los ambientes más afectados son las playas. El 60% del litoral valenciano (272 Km.) corresponde a playas y calas, lo que constituye el mayor porcentaje entre las regiones costeras peninsulares. Más de un tercio de las playas presentan diversos problemas como es la erosión, modificación de la geomorfología con espigones y aportes artificiales de arena, la construcción de infraestructuras como aparcamientos que provocan colapsos de tráfico y vertidos de aguas residuales o de otros tipos. Esta nefasta gestión hace que el principal recurso turístico del País Valencià se encuentre en un precario estado de conservación.

dragado en playas


Para entender bien el problema existente con las regeneraciones en la Comunidad Valenciana (y en general en toda la zona Mediterránea desde Cataluña hasta Málaga) debemos entender como funciona la dinámica litoral. Nos encontramos con una deriva litoral que viene del norte, es por esto que las playas a la derecha de los espigones están en regresión (disminuye su ancho de playa), y las situadas a la derecha del espigón (como la playa de la Malvarrosa) están en acreción (aumenta su ancho de playa). Ecologistas en Acción del País Valencià presentó alegaciones a un proyecto sobre extracción de arenas en aguas profundas para regenerar las playas.

Las regeneraciones no afectan únicamente a la zona donde se destina el árido, la zona de dónde se extrae recibe un fuerte impacto de carácter irreversible. La inversión económica debe realizarse en la raíz del problema (conservar dunas retirar de manera sostenible las zonas sensibles, no diseñar espigones que corten la dinámica del litoral como el del puerto de Valencia) y no en parches para el turismo.

Las regeneraciones en la Comunidad Valenciana es algo a lo que nuestros ojos ya se han acostumbrado, no obstante no deja de sorprender que pese que tanto científicos como ecologistas adviertan constantemente de la peligrosidad que conllevan las obras duras en la costa (tales como espigones, barreras sumergidas o paseos marítimos) en la comunidad valenciana no dejen de construirse, los temporales de este invierno han dejado en evidencia, una vez más, la vulnerabilidad del equilibrio costero en nuestra comunidad. La millonada que se lleva invertida en este tipo de obras debido a una mala gestión del litoral nos resulta inadmisible.

Peníscola, desde Atalayas -construcción


La crisis pone de manifiesto la mala gestión urbanística en el litoral valenciano.

De “el ladrillo” a “el ladrillazo”. Pese al parón urbanístico que estamos viviendo, no debemos olvidar que en la comunidad valenciana, en 6 años (desde 2000 hasta 2005) se construyó el 10,66 % en los dos primeros kilómetros de costa. Según el Observatorio de la Sostenibilidad de España (organismo del Ministerio de Medio Ambiente y de la Universidad de Alcalá de Henares en Madrid, Valencia sufrió en este periodo un incremento en la urbanización del 53,5%, frente al 37,4% de Alicante 37,4% siendo dos de las tres provincias donde más aumentó la urbanización. Si
hablamos en hectáreas, en la comunidad valenciana el aumento de ocupación del terreno ha alcanzado en 6 años 4.774 ha en Alicante, 2.328 ha en Valencia y 946 ha en Castellón.

Por provincias, Alicante es la que más terreno ha entregado a la construcción en los dos primeros kilómetros de costa. Las edificaciones o infraestructuras ya ocupan el 52% de esa franja. Le sigue Valencia con un 33%, y en Castellón, donde están por desarrollar millones de metros cuadrados en macroplanes como el de Mundo Ilusión, la superficie artificial supone ya el 21% en primera línea de playa.

Calentamiento Global. La Comunidad Valenciana no va a salir ilesa.

La nueva situación climática puede acarrear graves consecuencias en el litoral del norte de Valencia y sur de Alicante, considerado ya de “alto riesgo” por la UE porque sus condiciones geográficas lo hace proclive a grandes trombas de agua en muy poco tiempo, y por la masificación urbanística que sufre. Así lo afirma el catedrático de Geografía de la Universidad de Alicante Jorge Olcina.

Otros expertos insisten en esta línea, como el presidente del Colegio de Geógrafos de España, Antonio Prieto, “Debemos concienciarnos de que no es posible aprovechar cada metro cuadrado libre para construir viviendas sin pagar las consecuencias”.
destrucción a toda costa, Greenpeace
El aumento del nivel del mar conlleva de manera directa un cambio en la morfología del terreno, la costa es el sistema natural que sufre cambios geomorfológicos de manera más rápida (muestra de ello es el estado de la costa tras un temporal, esto no ocurre en otros ambientes). Por ello, dada la vulnerabilidad de la costa, el aumento del nivel del mar va a producir que la superficie de “playa seca” se vea menguada. Teniendo en cuenta la anteriormente citada masiva urbanización que permanece estática frente a los dinámicos cambios costeros, el peligro que corren tanto viviendas como medio ambiente sobre todo en zonas donde, además los temporales son frecuentes, se hace evidente cuando sumamos el factor “cambio climático”.

Puertos. Otra amenaza para el litoral.

La construcción de puertos deportivos y comerciales o su ampliación es uno de los factores que más está afectando al medio marino y litoral en los últimos años. La gestión de los puertos en la Comunidad Valenciana resulta total mente incoherente. Si bien existe una media de 10 puertos cada 100 kilómetros (índice que supera ampliamente la media del resto del litoral español) se sigue planteando la ampliación de puertos deportivos o la construcción de otros nuevos, sin fomentar el alquiler de amarres. Por otro lado nos encontramos con el problema de la regresión costera que deriva de la construcción de puertos al afectar a la dinámica litoral, ya que actualmente tenemos que más de la mitad del litoral de la Comunidad se encuentra en regresión.

Depuradoras. Más vertidos contaminados al Mar Mediterráneo.

Las aguas de la Comunidad Valenciana no están suficientemente bien depuradas. Los últimos datos dan muestra de ello. De todas las depuradoras presentes en la Comunidad al menos doce no lo hacen de manera eficiente incumpliendo, además los requerimientos legales que establece el Real Decreto 509/1996, de 15 de marzo, por el que se establecen las normas aplicables al tratamiento de las aguas residuales urbanas.

Punto Negro: Puerto deportivo en Peñíscola.

En el DOGV nº 5093, de 15 de septiembre de 2005, se publicó la resolución relativa a la información pública conjunta del estudio de viabilidad y del estudio de impacto ambiental de un puerto deportivo en el término municipal de Peñíscola (Castellón), promovido por la mercantil Marina Racó Calent, S.A. El macropuerto deportivo proyectado se prevé ubicarse en un tramo litoral rocoso de la Sierra de Irta (en fase de degradación y especulación urbanística), a escasa distancia de dos enclaves de alto valor ecológico, el Parque Natural de la Sierra de Irta y la zona húmeda del marjal de Peñíscola. Ambos parajes son de gran importancia ecológica a nivel europeo y sus importantes valores naturales y biológicos, les han hecho merecedores de su actual protección legal. Sin duda, el nuevo puerto y la actividad que se derivará de él, afectará a los dichos espacios protegidos y a otros tramos costeros no protegidas de la Sierra de Irta, debido a fenómenos de destrucción de hábitats y sus especies asociadas, urbanización y hormigonado de amplias zonas, generación de contaminantes, impactos acústicos, cambios en los procesos geodinámicos costeros, etc.

Texto de Ecologistas en Acción Ver también: Destrucción a toda costa 2009

Descargar informe completo en PDF de Ecologistas en Acción Banderas negras 2009   “La crisis, una oportunidad para la costa"