updated 2:26 PM CET, Dec 1, 2016

La corriente oceánica del Atlántico no se torna más lenta

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mapa corrientes oceánicas

Científicos estadounidenses utilizaron satélites de la NASA para monitorear los cambios en el mar

Descubrieron variaciones dramáticas a corto plazo, pero esto no significa que se trate de una tendencia

mapa del globo terráqueo vista del polo norteNuevas mediciones de la NASA de la circulación termohalina del Atlántico, parte del cinturón transportador mundial del océano, que ayuda a regular el clima en todo el Atlántico Norte, no muestran ninguna desaceleración significativa en los últimos 15 años. Los datos sugieren que la circulación puede incluso haberse acelerado ligeramente en el pasado reciente.

Las conclusiones son el resultado de una nueva técnica de monitoreo, desarrollada por el oceanógrafo Josh Willis, del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, California, utilizando mediciones de satélites de observación del océano y plataformas flotantes. Los resultados se publican en el número del 25 de marzo Geophysical Research Letters.

La Circulación de Retorno Meridional del Atlántico es un sistema de corrientes, incluyendo la Corriente del Golfo, que traen las aguas superficiales cálidas de los trópicos hacia el norte,  en el Atlántico Norte. Allí, en los mares que rodean Groenlandia, el agua se enfría, se hunde a gran profundidad y cambia de dirección. Lo que antes hacia el norte era agua caliente en la superficie, se convierte en agua profunda fría hacia el sur. Este vuelco es una parte de la cinta transportadora de la mayoría de las corrientes oceánicas que mueven el calor alrededor del mundo.

Sin el calor transportado por este sistema de circulación, el clima en todo el Atlántico Norte -en Europa, América del Norte y áfrica del Norte- probablemente sería mucho más frío. Los científicos suponen que el enfriamiento rápido de agua dulce de hace 12.000 años, al final de la última edad de hielo, se desencadenó cuando se derritieron los glaciares,  alterado la salinidad del océano que desaceleró la tasa del Retorno. Como resultado, se redujo la cantidad de calor que viaja  hacia el norte.

mapa-de la Corriente del Golfo Algunos modelos de cambio climático proyectan una desaceleración -argumento planteado en la película "El día después"- en la Corriente del Golfo.

La Corriente del Golfo es un proceso clave en el clima de Europa occidental. Empuja el calor de los trópicos hacia el norte y mantiene a países como el Reino Unido unos 4-6ºC más cálidos.

Forma parte del movimiento de agua más amplio, la Circulación de Retorno Meridional Atlántica que se ha explicado arriba, que es en sí misma, uno de los componentes del sistema global de corrientes termohalinas.

Entre 2002 y 2009, dice el equipo, no notamos ninguna tendencia, sólo muchas variaciones en períodos cortos.

Las imágenes satelitales recabadas desde 1993 sugieren un aumento pequeño en el flujo, pero los investigadores no están convencidos de que este cambio sea significativo.

"Los cambios que hemos visto en la fuerza del retorno son, probablemente, parte de un ciclo natural. El aumento leve del retorno desde 1993 coincide con el ritmo natural de calentamiento y enfriamiento del Atlántico", afirmó Josh Willis.

Las primeras observaciones que hicieron suponer que la circulación se estaba tornando más lenta salieron a la luz en 2005, como parte de una investigación del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido (NOC, por sus siglas en inglés).

mapa circulación corrientes atlánticas Tras hacer mediciones en diversos puntos del Atlántico y luego de comparar esta información con registros históricos, los investigadores notaron que el volumen de agua fría que retornaba hacia el sur parecía haber caído en cerca de un 30% en medio siglo. Una disminución que los expertos consideraron significativa.

El agua cálida de la superficie se hunde en el ártico y vuelve hacia el sur, por el fondo del océano, dando impulso a la circulación.

Sin embargo, observaciones posteriores hechas por el mismo equipo, dejaron en evidencia que la fuerza de la corriente varía enormemente de una estación a otra, o incluso entre períodos más cortos.

Desde 2004, los expertos no han descubierto ninguna tendencia firme.

Actualmente, el equipo del NOC cuenta con una serie de instrumentos de medición en todo el Atlántico que registran información de forma continua. "En cuatro años y medio de mediciones, hemos encontrado una gran variabilidad, y estamos trabajando para hallar una explicación", aseguró Harry Bryden, investigador del NOC.

Las cantidades de agua involucradas son enormes, con variaciones de entre 4 y 35 millones de toneladas de agua por segundo.

RAPID, logo La investigación es parte del proyecto financiado por el Reino Unido "Rapid" (Rapid Climate Change), que tiene como misión afinar el entendimiento sobre el impacto potencial de los grandes cambios climáticos que pueden tener lugar en períodos de tiempo corto.

El equipo de Bryden calcula que el sistema de sensores emplazado en el Atlántico es lo suficientemente bueno como para detectar cambios en el flujo de la corriente a largo plazo de más del 20%.

La idea de que una relantización en la Corriente del Golfo puede provocar eventos catastróficos repentinos, como por ejemplo grandes tormentas de nieve en las tierras templadas de Europa occidental y en el este de América del Norte, ha sido muy explotada por Hollywood.

ésta siempre ha sido una fantasía, como, dice Josh Willis, así como la idea de que la desaceleración de la corriente puede provocar otra edad de hielo.

Aunque éste no sea el caso, el experto enfatiza que esta corriente juega un papel importante en el clima de hoy.

"Algunos incluso sugieren que los cambios cíclicos en el flujo de la corriente pueden generar un enfriamiento y un calentamiento en el Atlántico del Norte a lo largo de varias décadas y afectar los patrones de lluvia en Estados Unidos y áfrica e incluso el número de huracanes en el Atlántico.

sistema Argo

Argo, medidor
Hasta hace poco, la única medición directa de la fuerza de la circulación habian sido los muestreos con buques y una serie de amarres anclados en el fondo del océano en las latitudes medias. La nueva técnica de Willis se basa en los datos de los altímetros de satélites de la NASA, que miden los cambios en la altura de la superficie del mar, así como los datos de perfiles de flotadores Argo. El despliege de Argo Internacional (ver Argo Real Time Status), apoyado en parte por la National Oceanic and Atmospheric Administration, incluye cerca de 3.000 flotadores robóticos que miden la temperatura, la salinidad y la velocidad a través de los océanos del mundo.

Enlaces: Rapid Climate Change (RAPID)  NASA  ARGO  BBC Mundo