updated 3:21 PM CET, Dec 9, 2016

Existen fronteras para los peces en los Océanos

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banco peces, frente oceánico

Los frentes océanicos ocasionan un serio confinamiento génetico

Son una barrera infranqueable para muchas especies del litoral

banco de pecesUn equipo de investigadores españoles ha constatado que los frentes oceánicos, originados al mezclarse aguas de diferente densidad, constituyen muros infranqueables que ni las larvas ni los peces adultos pueden atravesar. Paredes físicas insalvables que aíslan genéticamente a las poblaciones.

Resulta pues que el ancho mar no es tan ancho. Resulta que el océano, demarcaciones nacionales aparte, tiene fronteras naturales incluso para los peces.

El trabajo lo firman científicos del CSIC y de la Universidad de Barcelona y lo publica la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias estadounidense (PNAS). Sus conclusiones invalidan algunas teorías previas sobre las pautas de dispersión de los organismos marinos.

«Durante muchos años se ha asumido que operaba como un sistema abierto y que la fase dispersiva de las especies, sobre todo en el período larvario, permitía la colonización de amplias zonas de la costa», explica Ciro Rico, de la Estación Biológica de Doñana y coordinador del proyecto.

No es así. Las larvas apenas se alejan de su entorno y los adultos tampoco se aventuran más allá de 30 ó 40 kilómetros fuera del lugar donde nacen. Ni siquiera en especies con una apreciable capacidad viajera como las siete estudiadas del litoral mediterráneo: el salmonete, la mojarra, oblada, cabrilla, el salmonete real, el peto y la moma, elegidas por sus diferentes pautas reproductivas.

En el Mediterráneo occidental hay dos frentes oceánicos muy marcados debido a la entrada de agua atlántica por el estrecho de Gibraltar. Ese agua, menos densa que la mediterránea, genera al mezclarse un intenso frente perpendicular a la costa entre Almería y Orán, visible incluso por satélite o radar, y otro al norte de Baleares, más ligero. Ambos impiden que las larvas de las especies analizadas los atraviesen y ocasiona un serio confinamiento genético.

Estos frentes existen también en el Caribe, en el Mar de China y en algunas otras regiones del planeta. éste es el primer estudio de estas características realizado en el mundo pero sus firmantes creen los de otras regiones marinas operarán igual, de modo que «el aislamiento genético entre muchas especies marinas puede ser superior al esperado», añade Enrique Macpherson, del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC).

zona del estrecho de Gibraltar y Baleares
Las conclusiones del trabajo son valiosas para delimitar áreas marinas protegidas y estrategias de conservación.

«Si por ejemplo se extinguiera, por sobrepesca o lo que sea, todo el salmonete entre el Cabo de Gata y el Estrecho, no se podría restituir, o lo haría muy lentamente, con ejemplares procedentes de Murcia o de otra zona más al norte porque están separados por ese frente Almería-Orán, que funciona como una barrera muy fuerte», apostilla Macpherson.

La investigación se ha desarrollado a lo largo de los últimos cuatro años y cuenta con financiación de la Junta de Andalucía y del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino. Sus responsables esperan ampliarla a otras especies marinas, invertebrados, esponjas o crustáceos.

Enlaces: Estación Biológica de Doñana (CSIC)   Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CSIC)