updated 6:53 AM CEST, Sep 22, 2016

Primera boya europea de alerta de tsunamis

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geostar detección tsunamis

Una sonda marina alertará desde la costas españolas de posibles tsunamis

El laboratorio GEOSTAR sumergido en el golfo de Cádiz buscará el origen del maremoto que asoló Europa en 1755

geostar boyaYa se han producido tsunamis en Europa: el 1 de noviembre de 1755, Lisboa quedó arrasada por uno de los peores tsunamis de la historia. Murieron 60.000 personas y los daños causados por las enormes olas se extendieron por las costas de España y Marruecos.

También en el Mediterráneo oriental:  Gracias a historiadores antiguos se dispone de documentación del último tsunami que azotó la región, el 21 de julio del año 365 de nuestra era. Uno de esos historiadores fue Amiano Marcelino, quien relató lo visto cuando aquel tsunami golpeó la ciudad porteña de Alejandría. Este tsunami fue tan fuerte y devastador que ahogó a miles de personas y destruyó ciudades desde el delta del Nilo en Egipto hasta Croacia, en la costa del Mar Adriático(*1). El último tsunami registrado en el este del Mediterráneo se produjo el 8 de agosto de 1303, y se cree que se originó cerca de la costa de Rodas.

B/O Sarmiento de Gamboa Para averiguar las causas y predecir con antelación los tsunamis, esta pasada semana un equipo español colocó el primer laboratorio submarino que será capaz de alertar de seismos como aquellos y esclarecer su origen. Se trata de un proyecto europeo que alzará la voz de alarma hasta 20 minutos antes de que las olas lleguen a España, señala el investigador principal del proyecto, Juanjo Dañobeitia, director de la Unidad de Tecnología Marina del CSIC , que dirigió el miércoles las tareas de colocación del ingenio por el B/O Sarmiento de Gamboa.

"No creo que vaya a haber un terremoto en los próximos años, pero al menos ahora tenemos el control para detectarlo", explica. Es difícil que registre un temblor como el de Lisboa, pues ese tipo de fenómenos sólo se producen cada cada 2.000 años. Sin embargo, sí podrá rastrear el golfo de Cádiz en busca de la falla que provocó el tsunami.

El desastre lo originó un terremoto de unos 8,5 grados que comenzó sobre las nueve de la mañana. Ocasionó grandes olas que destruyeron la ciudad y mataron a miles de personas. En poblaciones españolas como Cádiz o Conil, el mar retrocedió cientos de metros y luego regresó con olas de hasta 10 metros que dejaron muchas bajas y daños materiales. El impacto llegó hasta Inglaterra, Finlandia y el Caribe.

análisis del tsunami de Lisboa en 1755

"No hay duda de que este laboratorio nos va a ayudar a encontrar la falla", señala Dañobeitia. El origen del terremoto ha sido materia de especulación durante décadas. Se sitúa en una zona de riesgo sísmico en la que confluyen la placa euroasiática y la africana, a más de 100 kilómetros (60 millas) del cabo de San Vicente y en aguas del golfo de Cádiz. Allí está desde el miércoles pasado el GEOSTAR, el primer laboratorio submarino de Europa que vigilará la zona a 3.200 metros de profundidad.

El enclave está surcado por cientos de fallas que podrían provocar un sismo, explica Dañobeitia. Las más peligrosas son las verticales, que pueden hacer que el mar se sacuda con enorme violencia, comenta. Entre estas está la que originó la catástrofe de Lisboa.

batimetria del golfo de Cadiz  placas tectónicas sur-oeste península Iberica

El GEOSTAR está dotado de varios instrumentos para medir diferencias de presión en el agua, movimientos de tierra y otros indicadores que pueden alertar de cambios sutiles. Interpreta los datos gracias a algoritmos específicos. Si el resultado indica la posibilidad de un tsunami, la información se envía en unos segundos a una boya que flota en la superficie y de ésta a agencias nacionales de protección civil y organismos como el Instituto Geográfico Nacional.

Dañobeitia destaca las características del laboratorio: “Es una estación submarina de tres toneladas de peso con numerosos sensores. Tiene un sensor de presión, un sismómetro oceánico y un magnetómetro, entre otros. Con estos sistemas el laboratorio muestreará además durante un año las variaciones en la columna de agua: salinidad, temperatura y conductividad, datos de interés para el estudio del cambio climático”.

GEOSTAR, con unas medidas de cinco metros de altura y algo más de dos metros y medio de ancho y profundidad, transmite los datos acústicamente a una boya en superficie, que los envía vía satélite a los institutos de investigación implicados en el proyecto. Esta información, que en el caso de estar relacionada con los tsunamis se transmitirá casi en tiempo real, será además enviada a las agencias nacionales de protección o seguridad civil de los países participantes en el proyecto.

geostar   geostar   geostar   geostar

El laboratorio también medirá las corrientes e intercambios de agua entre el Atlántico y el Mediterráneo, lo que aportará importantes datos sobre la circulación oceánica y sus efectos en el clima. El CSIC y la Universidad Politécnica de Catalunya están desarrollando además otro sensor para seguir el paso de grandes cetáceos y otras especies por el estrecho de Gibraltar.

esquema funcionaiento boya detectora tsunamis GEOSTARGEOSTAR es la primera pieza de una red europea con otras nueve estaciones. Ha costado 300.000 euros aportados por España, Italia, Francia, Portugal y Alemania. Estará operativo un año, lo que duran sus baterías de litio. Después se decidirá si es rentable conectarlo al continente con un cable por el que obtendrá energía y enviará la información. La decisión para seguir adelante con el proyecto dentro del programa de grandes infraestructuras científicas se tomará en marzo de 2010, concluye Dañobeitia.

El equipo europeo que ha realizado el despliegue pertenece a la Unidad de Tecnología Marina del CSIC, al Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología, al Consejo de Investigación Nacional de Italia, al Centro Geofísico de la Universidad de Lisboa y la Universidad de Ciencias Aplicadas de Berlín.

Estos trabajos forman parte de los proyectos europeos de laboratorios submarinos oceánicos ‘European Seafloor Observatory Network’ y ‘European Multidisciplinary Seaflor Observatory’, del VI y el VII Programa Marco de la Unión Europea respectivamente, y del ‘Integrated observations from NEAR shore sourcES of Tsunamis: towards an early warning system’, en el que se trabaja para detectar y alertar de la posibilidad de tsunamis.

Enlaces: Unidad de Tecnología Marina del CSIC   Visita virtual al buque oceanográfico Sarmiento de Gamboa

NEAREST (Descargar PDF 26,6MB:Integrated observations from NEAR shore sourcES of Tsunamis: towards an early warning system)

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(*1) Hasta ahora no se sabía con seguridad la localización precisa y las condiciones tectónicas de este terremoto. La localización del seísmo es importante porque puede ayudar a los sismólogos a predecir de forma aproximada cuándo se producirá el siguiente seísmo. Gracias a indicios nuevos basados en datos de radiocarbono y observaciones de campo del día del tsunami, puede localizarse el epicentro del seísmo. Según observaciones sobre el terreno, el oeste de Creta se levantó hasta diez metros por encima del nivel del mar. Si se combina la distribución de la elevación con datos modernos sobre sismicidad, hay indicios de que el terremoto no se produjo en la zona de subducción que hay debajo de Creta, sino en una falla que desciende a unos 30 grados dentro de la placa superior.

Una subducción es donde se juntan dos de las placas de la Tierra; una placa se monta sobre la otra, la cual se desliza hacia abajo con cierta inclinación hacia el manto del planeta. Las zonas de subducción suelen experimentar un desplazamiento mensurable de unos pocos centímetros al año. A medida que la roca se deforma y se hace quebradiza a mayores profundidades, estas zonas pueden generar temblores titánicos que desplazan tanta tierra que, si el deslizamiento se produce en el fondo marino, se produce una ola asesina.