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Acuicultura: Granjas de agua salada

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Entre pescado de granja y salvaje no hay diferencia

Informe de la OCU-compra maestra de septiembre 2008


piscifactoria
Esto es lo que afirma un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) : Entre el pescado que se cría por medio de la acuicultura y el capturado en el Mar (salvaje), las diferencias para el consumidor son muy sutiles y difícilmente apreciables, incluso para expertos catadores.

Las muestras para la investigación las han recogido en once comercios de Madrid, entre los que se encontraban pescaderías, grandes superficies y pequeñas cadenas.

Comprarón un total de 92 pescados, con 14 muestras de lubina y 4 de dorada  (cada una de las muestras estaba compuesta de varios ejemplares de la misma mercadería).

pesqueroPara favorecer la imparcialidad, y en vistas a favorecer la presencia de pescados salvajes en el mercado, la compra se hizo coincidiendo con la pesca de la dorada y la lubina en nuestras costas. La mitad de las muestras de cada especie se compró como proveniente de la pesca tradicional extractiva y la otra mitad de la acuicultura.

Posteriormente los pescados se sometieron a diversas pruebas de laboratorio encaminadas a determinar su verdadero origen e intentar descubrir que hay de cierto en algunos tópicos. Las conclusiones obtenidas en los análisis se basaron en que el pescado salvaje se alimenta de otros seres marinos (moluscos, crustáceos, erizos, otros peces...), mientras que el de acuicultura toma piensos expresamente compuestos para cubrir sus necesidades y lograr un buen ritmo de crecimiento.

En estos piensos se encuentran sustancias como los aceites vegetales, que no forman parte de la dieta del pescado salvaje y capaces de alterar la composición de sus grasas corporales (en un pescado alimentado artificialmente hay más ácido linoléico -huella de los aceites de semilla, como la soja o el girasol, másbaratos que los de pescado- y menor huella de ácidos grasos como el omega-6.

estanque en una piscifactoriaSi no fuera por estos análisis de laboratorio, casi ningún observador por muy agudo que fuera, podría distinguir con facilidad entre ambas clases de pescado. Tanto en los tamaños, como en su estado exterior (dicen que los pescados de acuicultura llegan al mercado intactos porque no sufren el arrastre de las redes) no se pudieron apreciar grandes diferencia entre unos y otros.

También apuntan la OCU en su informe que ni están más frescos los pescados en el Mar (tres de las cuatro muestras de pescado salvaje tenían una ferscura "Extra", que es la máxima según la escala oficial comuinitaría), ni saben distinto.

Para esta última afirmación reunieron a un grupo de catadores expertos y, seleccionando peces de similar peso y apariencia, extrajeron de cada pez tacos de carne limpia del mismo tamaño y de la misma zona, que se cocinaron sin aderezo ninguno en el microondas, durante el mismo tiempo.

dorada y lubinasLos catadores degustaron varios surtidos de pescado así preparado sin conocer su procedencia. Se ofrecían tres trocitos, que a veces provenían todos de pescados de acuicultura y, a veces, uno era de pescado salvaje.

Las conclusiones fueron que los catadores no notaron diferencias entre las doradas que, en efecto, todas eran de criadero. En tres ocasiones que se mezcló entre los trozos de lubina de acuicultura un trozo de lubina  salvaje, los catadores acertaron en dos ocasiones y erraron en una.


Estamos hablando de paladares finos y como vemos ocasionalmente pueden notar la diferencia entre un pescado salvaje y otro de acuicultura (habría que ver, eso si, hasta que punto una preparación culinaria con sal, ajo, hierbas, etc. borra o potencia esa diferencia).

pesca artesanalComo conclusión a su análisis la OCU revela una práctica fraudulenta: Se vende como salvaje pescado que procede de la acuicultura y por un precio infinitamente superior al de este. Engaño que solo se descubre con los metódos de análisis de laboratorio empleados y que, para un consumidor corriente, las las diferencias serían inapreciables.

Reclaman así mismo que la Administración investigue este asunto y localice los puntos dónde se produce el fraude: La pescadería, los proveedores...Desde luego quien sale perdiendo, como siempre, es el cosumidor.


Enlace: Guía de compra de pescado (OCU)