updated 12:54 PM CEST, Oct 1, 2016

Nos estamos quedando sin arena

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extracción de arena en una playa

La extracción de arena marina y de playa es cada vez más frecuente

¿Vamos a la playa hoy? Bueno, pero adivina qué: El mundo se está quedando sin arena. Sí, arena. Esa cosa aparentemente infinita que abarca playas, riberas de los ríos y deltas de todo el mundo está escaseando ya que la demanda mundial aumenta año tras año.

La arena se utiliza para hacer vidrio, electrónica y aeronáutica pero, con mucho, su uso principal es en la construcción. Eso es porque la arena es un ingrediente esencial en la producción de hormigón. A medida que las ciudades se hacen más grandes y más altas (pensar en Dubai, Shanghai y Mumbai) utilizan cantidades crecientes de arena para construir rascacielos, aceras y todas las demás infraestructuras que apoyan el crecimiento.

Cifras del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) [archivo en PDF] sugieren que la arena y grava en el uso por sí solo en la construcción es de cerca de 30 mil millones de toneladas por año a nivel mundial. En combinación con la arena y la grava utilizada para la recuperación de tierras, taludes, carreteras de hormigón y la industria, una estimación conservadora para el consumo anual total es de alrededor de 44 mil millones de toneladas.

Según el USGS, China, India, Brasil, Estados Unidos y Turquía son los mayores productores de hormigón del mundo, con China e India juntas representando los dos tercios de la producción total. Pero cuando se trata de consumo de arena no hay competencia: China engulle la mayor cantidad a medida que sus megaciudades se expanden. En los últimos 20 años la demanda de hormigón en China se ha incrementado en un astronómico 437 por ciento en comparación con alrededor del 58 por ciento en el resto del mundo, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (archivo en PDF).

Parece que hay un montón de arena en los desiertos del mundo. ¿No podemos usar eso? En realidad no. La arena del desierto se erosiona predominantemente por el viento en vez del agua, y como resultado hace que sea demasiado fina para ser utilizada en la mayoría de los materiales de construcción. Hasta hace poco la mayor parte de arena de la construcción se extraía de riberas y canteras. Pero con el espectacular aumento de la demanda, la extracción de arena marina y de playa es cada vez más frecuente.

No importa donde se produzca, la extracción de arena tiene un tremendo impacto en el medio ambiente. Causa inundaciones, conduce a la pérdida biodiversidad y de tierras, daña infraestructuras como puentes y terraplenes, contamina los ríos y las aguas subterráneas y destruye playas. Las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la extracción de arena y su transporte tienen un peaje significativo.

Como los niveles del mar subiendo y el desarrollo carcomiendo las playas, se intensificará el impacto de la extracción de arena costera y marina. La minería de ríos ya ha llevado a la destrucción de ecosistemas enteros. Los gobiernos están respondiendo con regulaciones más fuertes para supervisar y controlar la extracción de arena en las zonas en las que es probable que de lugar a costosas consecuencias ambientales o de infraestructura.

Pero regulaciones mal hechas en el desarrollo forzado de países - en particular en partes de África y Asia - han creado consecuencias no deseadas: un floreciente mercado negro en la minería ilegal de arena, mafias de arena que ejercen el control a través de amenazas, sobornos y la violencia. Sí, hay mafias de arena. Algunos sindicatos criminales comercian ahora con arena.

Hasta ahora nadie ha encontrado una sola sustitución a la arena natural que pueda seguir el ritmo de la demanda. Pero, en conjunto, las alternativas pueden tener algún impacto. Reciclaje de hormigón, el polvo de cantera, e incluso botellas de vidrio pueden ayudar a reducir la demanda. La sustitución del hormigón con materiales sostenibles como la paja y materiales reciclados en la construcción de casas y carreteras es otra solución parcial.

Los investigadores también están desarrollando alternativas de arena naturales. Un equipo de ingenieros con sede en el Reino Unido están probando en la India una nueva fórmula de hormigón, que reemplaza un poco de arena con pequeñas partículas de plástico. Y los avances en bio-hormigones con autocuración están ayudando a prolongar la vida útil de las estructuras que requerirían mucha más arena para reconstruir.