Estas iglesias hablan de la capacidad del hombre para construir lugares maravillosos, y su capacidad de destruirlos
Lugares donde tantos se arrodillaron y oraron pidiendo ayuda o perdón, son ahora el hogar de malas hierbas y peces
Es un test suficiente para poner a prueba la fe de algunos, o probar a otros que hay solo hombre y naturaleza, que no hay Dios. Iglesias de todas las religiones, sumergidas ahora bajo metros de agua por el aumento de nivel de lagos y ríos. Columnas y altares esculpidos amorosamente en ruinas, lugares donde tantos se arrodillaron y oraron pidiendo ayuda o perdón, son ahora el hogar de malas hierbas y peces.
Estas iglesias fueron inundadas y sumegidas por los mismos hombres que las hicieron, cambiando el paisaje por las presas y los embalses.





















