La laguna de Torrevieja obtiene su tonalidad rosada de algas amantes de la sal
Las aguas alrededor de la ciudad portuaria de Torrevieja, España, parecen pozos en una paleta de acuarela: los distintos colores que resultan de los diferentes entornos acuáticos. En esta fotografía tomada por un astronauta en la Estación Espacial Internacional (ISS), los azules del mar Mediterráneo contrastan con los tonos rosas y verdes de las salinas de La Mata y Torrevieja. Los rayos del sol alteran aún más la apariencia de los tres cuerpos de agua, pintando partes de blanco con los reflejos del sol.
La laguna de Torrevieja, de mayor tamaño, es hipersalina y obtiene su tonalidad rosada de algas amantes de la sal, como la Dunaliella salina, un microorganismo que se encuentra en las cuencas de agua salada de todo el mundo. La laguna vecina más pequeña, La Mata, tiene menos sal debido a la escorrentía de agua dulce de las montañas cercanas.
Una fábrica de sal está situada en el margen sureste de la Laguna de Torrevieja. Estas lagunas producen cientos de toneladas de sal cada año y han impulsado gran parte de la economía local durante siglos.
A lo largo de los bordes del sur de las lagunas, las reservas naturales brindan refugio a las aves migratorias y nativas, incluido el gran flamenco, el alcatraz norteño y el gorrión español. Los camarones de la salmuera viven en las lagunas y son una fuente de alimento para las aves. Estas reservas son sitios Ramsar, que son áreas de conservación de humedales reconocidas internacionalmente.