updated 1:39 PM CEST, Sep 28, 2016

Los pulpos son sorprendentemente sociales e interactivos

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pulpo sombrío (Octopus tetricus)

Usan señales corporales en interacciones agonísticas

Los pulpos son bien conocidos maestros del camuflaje y hábiles artistas del escape, pero no son exactamente famosos por sus habilidades sociales. Los científicos han pensado durante mucho tiempo que este habitante de las profundidades de muchas patas era estrictamente solitario y no interactuaba mucho con sus compañeros, reservando su capacidad de cambiar de color para intimidar a los depredadores - o esconderse de ellos. Pero un nuevo estudio revela que tanto pulpos machos como hembras se comunican frecuentemente entre sí con desafiantes exhibiciones que incluyen posturas y cambios de color.

Y aparecen ciertos patrones de comportamiento que acompañan a las diferentes exhibiciones de cambio de color. Si dos pulpos se acercan entre sí y muestran colores oscuros, el encuentro tiene la probabilidad de una escalada agresiva y llegar a la confrontación física. Pero si un pulpo muestra colores más pálidos por lo general indica que se dispone a retirarse, hallaron los investigadores.

Un buzo en Jervis Bay, Australia, vio en un principio el raro comportamiento del pulpo y escribió sobre ello en un post en línea que atrajo la atención de los científicos. Para decodificar el lenguaje "social" de los pulpos los científicos filmaron y seleccionaron 52 horas de metraje de la especie Octopus tetricus, un cefalópodo moteado de color grisáceo-marrón conocido como el pulpo común de Sydney y también - algo más divertidamente - el pulpo sombrío. A pesar de lo que su nombre puede indicar, los científicos observaron que no era una comunidad depresiva aislada, sino un grupo muy comprometido e interactivo.

"Debido a que los pulpos son conocidos por matarse unos a otros, y a veces ser caníbales, la sensación general es que no iban a interactuar mucho y no utilizarían señales", dijo David Scheel, primer autor del estudio. Pero Scheel, que es profesor de biología marina de la Universidad de Alaska Pacific, ya había encontrado una interacción en informes de estudios previos que sugerían que "estaba pasando otra historia", dijo.

"En algunos pulpos se han visto exhibiciones que pueden haber sido realizadas para atraer potenciales parejas, y algunos se han encontrado en agregaciones. Así, ha habido indicios en la literatura que sugieren que esto puede haber sido posible, pero no había informes focalizados que mostrasen justo la señalización entre los pulpos". Lo qué Scheel y sus colegas observaron fue novedoso - un sitio que los pulpos sombríos visitarían y se enfrentarse entre sí, una y otra vez.

"Uno de los primeros trozos de vídeo que vi mostraba uno pulpo acercándose a otro de una manera bastante dramática - oscuro y de pie muy alto, y el otro se agachó, se volvió pálido y luego huyó", dijo Scheel. "Simplemente me pareció como si estuvieran dándose señales, así que simplemente seguí desde allí para tratar de explorar esa idea".

En el lugar del estudio aparecieron en un día determinado de tres a 10 pulpos, anotaron los investigadores. En las 52 horas de material grabado, más de 7 horas mostraron interacciones entre los pulpos, con 345 casos de cambio de colores y 512 ejemplos de movimientos físicos, tales como ataque o de aproximarse uno hacia el otro. La aproximación fue la interacción más común que vieron los científicos, y representaba un 72 por ciento de toda la interacción física; los pulpos se tocaban entre sí con muy poca frecuencia, registraron los científicos.

interacción agonística entre dos pulposObservaron la misma postura en varias ocasiones - cuando los pulpos se "levantan" extendiendo sus brazos hacia afuera y se yerguen hacia arriba. Un pulpo que estaba de pie por lo general también mostraba un color oscuro y elevaba su manto, todo lo cual, según los investigadores, parecía significar agresión hacia otro pulpo. Otros cefalópodos, como sepias, se sabe que asumen un color más oscuro durante las disputas, con machos que muestran una "cara oscura". Si dos sepias macho se muestran unas a otras rostros oscuros, la confrontación general resulta física, mientras que si sólo uno de los machos pone su rostro oscuro, la sepia de rostro pálido normalmente se echa atrás, un patrón de comportamiento muy similar al que los investigadores observaron en la exhibición de color de los pulpos.

"La señalización está bien documentada en sepias y calamares", dijo Scheel, "por lo que no es realmente sorprendente sugerir que los pulpos hacen lo mismo".

Una de las cosas más sorprendentes que Scheel vio en los vídeos era cómo utilizan los pulpos una pieza de restos flotantes incrustada en el limo en el sitio de estudio. Está más alta que el fondo marino circundante, y un pulpo a veces se sube encima de ella para realizar la postura de el "pie en alto". "Eso es algo bastante interesante ya que hacen uso de la disposición particular del medio ambiente", dijo Scheel. La estructura se sitúa en el centro de la escena, así que tal vez la presencia de esa "tierra alta" fue lo que atrajo a los pulpos a llegar a esa área en primer lugar, sugirió Scheel.

El siguiente paso, dijo Scheel, es mirar más de cerca el contexto de toda la señalización, en el que participaron ambos sexos de pulpo. "Los machos interactuaron con las hembras, los machos interactuaron con otros machos, hembras interactuaron con los machos, y estamos bastante seguros de que las hembras también estaban interactuando con otras hembras", dijo Scheel. Pero si toda la señalización es parte de un complejo sistema de apareamiento o alguna otra forma de comportamiento sigue siendo del todo desconocido, agregó.

Los hallazgos fueron publicados en línea ayer (28 de enero) en la revista Current Biology: Signal Use by Octopuses in Agonistic Interactions