Estudio utiliza la biomasa de peces como indicador estándar de la salud del ecosistema
La financiación de la gestión sostenida y eficaz de las áreas marinas protegidas es uno de los problemas más persistentes de la conservación de los océanos.
Ahora, un nuevo estudio realizado por investigadores del Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego vincula la recuperación de peces en áreas marinas protegidas bien gestionadas con el aumento de los ingresos procedentes del turismo de buceo.
El estudio traduce estos hallazgos en un marco que crea proyecciones financieras para ayudar a los administradores o inversores a evaluar los posibles beneficios económicos de la conservación marina.
El estudio fue dirigido por Fabio Favoretto, quien completó una investigación postdoctoral en Scripps y ahora es profesor en la Universidad de Plymouth, y fue coautorado por Matthew J. Forrest y Octavio Aburto-Oropeza de Scripps.
El análisis utiliza la biomasa de peces, ya registrada en numerosos sitios a nivel global, como indicador estándar de la salud del ecosistema. Primero, los investigadores analizaron la biomasa de peces y los precios de buceo en 23 sitios de tres regiones oceánicas, encontrando una correlación positiva.
Imagen derecha: Análisis bioeconómico del turismo de buceo global que muestra (A) la distribución geográfica de 23 sitios de estudio en tres regiones marinas principales con indicadores de biomasa de peces y precios de buceo, y (B) la relación bioeconómica espacial entre la biomasa de peces y los precios de buceo con bandas de incertidumbre bootstrap. Crédito: Ecological Economics (2026). DOI: 10.1016/j.ecolecon.2026.108934
Posteriormente, el equipo incorporó datos del Parque Nacional Cabo Pulmo en México, donde las poblaciones de peces se han recuperado gracias a una sólida protección, y estableció una relación positiva entre la recuperación del ecosistema y el número de buceadores que visitan el sitio a lo largo del tiempo.
Basándose en estas dos relaciones y en las trayectorias de recuperación de los peces de la literatura ecológica, los investigadores desarrollaron un marco para proyectar los ingresos del turismo de buceo a lo largo del tiempo bajo diferentes niveles de protección.
Las proyecciones mostraron que los sitios de buceo protegidos podrían experimentar aumentos de ingresos de hasta un 252 % en una década, pero solo si las protecciones son sólidas y eficaces.
Las áreas con estatus de protección pero con una aplicación deficiente de la normativa mostraron una disminución de los ingresos durante el mismo período debido al continuo deterioro de las poblaciones de peces.
El marco está diseñado para adaptarse a sitios específicos. Los administradores pueden ingresar mediciones locales de biomasa de peces, precios de buceo de referencia y costos de cumplimiento para generar proyecciones específicas para cada sitio, con el fin de estimar el retorno de la inversión y los plazos de recuperación.
Imagen: Crédito: Octavio Aburto-Oropeza
Los autores sugieren que el marco también podría ayudar a estructurar instrumentos financieros para la conservación, como bonos con reembolso vinculado a parámetros ecológicos verificados.
Si bien el estudio se centra en el turismo de buceo, la lógica central (vincular una variable ecológica medible con una actividad económica no extractiva que respalda) tiene potenciales aplicaciones allí donde los medios de vida dependen de la salud del ecosistema.
El estudio se ha publicado el 21 de enero en la revista Ecological Economics: Operationalizing nature recovery to market outcomes












