updated 3:01 PM CEST, Sep 29, 2016

Filipinas: Reviviendo en Palawan el perdido arte de la vela

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un paisaje de Palawan

Explorando el ecosistema prístino de la región filipina occidental de Palawan a bordo de un buque de vela tradicional Paraw

El Batalik no es sólo un barco de vela. Es una reliquia filipina, el mayor Paraw tradicional en el país. El casco (de 72 pies) es de madera color café, tan elegante como un barco vikingo, con las velas hinchadas que cuelgan de un mástil de 43 pies.

Serpentea entre islas cubiertas de bosques que ocultan playas de marfil, con los estabilizadores de 9 pies, estirados como las patas de los insectos, a través del Mar del Sur de China. En Palawan, la región más occidental de Filipinas, irregulares islotes de piedra caliza se yerguen como témpanos de piedra y cortan como diamantes.

El Batalik es el único barco de excursión que explora la muy popular Bacuit Bay y, para moverte hacia adelante y seguir al norte, deberás abordar otros barcos más pequeños. Si aquí ves un alma en el mar, tienes mucha suerte.

paraw BatalikRecostado sobre la cubierta, Gener Paduga grita órdenes a la tripulación, con sus largas trenzas entrelazadas decoradas con conchas. Un marinero local que dirigió primero expediciones en un pequeño Paraw de construcción propia en los alrededores de Honda Bay, y soñaba con la construcción de una versión a gran escala de este barco nativo de doble mástil lateral, como los barcos que transportaban la carga en las rutas comerciales precoloniales hace más de 1.000 años.

Este arte de la navegación se redujo con el uso del motor, pero una empresa local de expedición, Tao Filipinas, compartió la visión de Paduga de revivirlo. Su colaboración trajo el Batalik a buen término. Uniendo el conocimiento compartido de historiadores y marineros, Paduga trabajó junto a un equipo de artesanos locales para construir el Batalik, que tomó dos años, desde la fase de diseño hasta su finalización.

Pocos lugareños navegan ahora a vela en Palawan. Los barcos de isla en isla de Bacuit Bay confían en los motores, mientras que las familias locales utilizan para la pesca pequeñas embarcaciones a motor. Paduga sueña que aprender a navegar de nuevo ayudará a los palaweños a escapar de la dependencia del combustible, mientras que fomentará una mayor comprensión y respeto por el mar.

La provincia Palawan es una Reserva de la Biosfera de la Unesco. Una cuarta parte de las 7.107 islas del archipiélago de Filipinas se encuentran en esta región poblada menos adelantada. A menudo se define como la  "última frontera ecológica" del país porque su prístino ecosistema está dotado de hábitats de arrecifes de coral, manglares, rara fauna y vida marina y permanece intacta la mitad de su cubierta forestal original.

El Nido, que se asienta en la orilla norte continental de Palawan es el punto de entrada a Bacuit Bay. En la "Bacuit", se puede fondear en Island Pinagbuyutan, con un mar iluminado por la luna llena.

cuevas en las islas CudugnonPor la mañana se puede nadar en medio de jardines de coral de tonos pastel y espiar impresionantes variedades de peces: sweetlips (pez gruñón), sargento mayor (por sus cinco rayas negras) y sorprendentes peces loro. En las islas Pinasil y Cudugnon se debe trepar a través de cuevas para descubrir imponentes cámaras de piedra caliza y formaciones rocosas similares a iglesias.

El viaje hacia el norte, a la  Isla de Cadlao, deja tiempo para admirar el Batalik de cerca. Un complejo entramado de patrones tribales embellecieron el exterior. "Quería representar la tribu Pala'wan", dijo Gener Paduga. Durante la construcción se invitó a dos maestros talladores de la tribu para grabar la madera. El grupo indígena Pala'wan fue vez nómada y ahora viven predominantemente en las tierras altas del sur, ganándose la vida como agricultores y cazadores.

Toto, el capitán, dice que usa el motor y no las velas para navegar cuando el viento no va en la dirección adecuada. "Yo hice eso", dijo, mirando hacia abajo al timón de la nave. Toto, un maestro carpintero de profesión, fue parte del equipo de construcción y ahora es miembro permanente de la tripulación.

navegando por los ecosistemas de PalawanEn la orilla de la playa salvaje de Cadlao el agua poco profunda es verde ópalo. se puede coger uno de los kayaks atados al Batalik y remar sobre grupos de peces voladores y junto a una tortuga marina nadando cerca de la bahía. El interior de la isla tiene un bosque exuberante, ocultando cabañas de madera encaramadas sobre pilotes. Aquí se puede acampar para dormir, en el Tao Basecamp, acompañado por una orquesta de pájaros y grillos.

En los confines septentrionales del continente Palawan están las cabañas de playa en la Granja Orgánica Tao en San Fernando, con parcelas de cultivos tropicales y de clima frío, papaya y calabaza.

San Fernando es también la sede de la Fundación Tao KALAHI, brazo caritativo de Tao. Fuera de temporada, el Batalik se convertirá en una herramienta para enseñar habilidades a los jóvenes que navegan. Tao fue fundada por el filipino Eddie Brock y un británico, Jack Foottit, que creen que las velas podrían reemplazar los motores de los barcos de pesca locales, y poder volver a encender de nuevo la pasión por la vela. El mes pasado, Brock explicó, "alrededor de 50 chicos aprendieron lo básico. La mayoría de ellos habían oído que sus abuelos navegaron hace mucho tiempo, pero esta es su primera experiencia".

La Fundación Tao también apoya a las comunidades en las islas cercanas. Cruzando la bahía en lancha rápida encuentras a los residentes de Daracotan. Veinticinco familias ocupan una aldea de chozas de nipa, con la textura de las faldas de hierba. Los adultos se sientan en sombreadas terrazas, acompañados por el zumbido lejano de motosierras cortando la madera de coco.

niñas en una playa de El Nido, Plawan - FilipinasEste cultivo es fundamental para la vida de Palawan y se utiliza en todo, desde la cocina a la fabricación de muebles. Jane y Rosa Lee, a través de una iniciativa de Tao, consiguieron un medio de vida haciendo y vendiendo aceite de coco para huéspedes de paso.

De vuelta a la ciudad de El Nido las agitadas escenas turísticas son un contraste estridente a la tranquila expedición. También es un signo de la creciente popularidad de Palawan.

La vela es el ritmo perfecto para explorar los paisajes prehistóricos y la asombrosa ecología de este prístino escondite asiático. Tal vez un día una flota completa de Paraw navegará en Palawan.