updated 2:26 PM CET, Dec 1, 2016

Las misteriosas olas gigantes

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ola gigante, practicando surf

Descubren una explicación al misterio de las olas gigantes (que no son tsunamis)

La mayor ola registrada tenía, hasta su cresta, 29,1 metros de altura

olas gigantesA mediados de los noventa, observaciones realizadas por satélites demostraron que esta clase de olas gigantes (que no tienen nada que ver con los tsunamis) son mucho más comunes de lo que se creía en todos los océanos del mundo. Una de las más recientes se produjo el pasado 24 de enero de este mismo año. Ese día, la boya Augusto González de Linares, al norte de Santander, registró una ola de 26,13 metros, equivalente a un edificio de 8 pisos, durante un temporal… Pero la mayor ola registrada hasta el momento por un instrumento científico se produjo en febrero del año 2000 y fue medida por un buque oceanográfico británico en Rockall, al oeste de las costas escocesas. La ola tenía, hasta su cresta. 29,1 metros de altura.

Hasta el momento se han identificado tres tipos diferentes de olas gigantes: las llamadas «murallas de agua» que pueden viajar decenas de kilómetros antes de deshacerse; las «tres hermanas», así llamadas porque se forman de tres en tres; y las «solitarias», que se forman durante una tormenta y pueden ser hasta cuatro veces más grandes que el resto de las olas a las que acompañan, aunque duran unos pocos segundos.

Durante los últimos años, y a pesar de que el fenómeno ya se toma muy en serio por parte de los oceanógrafos de todo el mundo, se ha intentado, con poco éxito, saber algo más sobre estas enormes masas de agua que se forman sin motivo aparente en mar abierto, sin importar las condiciones meteorológicas (pueden aparecer con el mar en completa calma) ni las direcciones del oleaje y las corrientes marinas dominantes (a menudo, estas olas viajan en dirección contraria a las demás). Ahora, una detallada simulación informática realizada por oceanógrafos norteamericanos permitirá saber dónde y cuándo es más probable que estas olas gigantes se formen

ola gigante y faroLos lugares más propicios, según los investigadores, son las áreas costeras en las que se dan bruscas variaciones en la profundidad de las aguas y en las que haya, además, fuertes corrientes marinas. La simulación, desarrollada por Tim Janssen, de la San Francisco State University, y por Thomas HC Herbers, de la Escuela Naval de Monterrey, en California, se publican en el último número de la revista Physical Oceanography.

Según el estudio, la combinación entre bancos de arena y corrientes marinas puede hacer que las olas cambien de dirección y varíen su velocidad, concentrando toda su energía en un único punto que los científicos han denominado «zona focal de la ola». Tim Janssen compara esa zona con una especie de lupa, en la que la luz penetra y focaliza toda la energía hacia un punto concreto. De la misma forma, cuando una ola pasa sobre, por ejemplo, un banco arenoso, focaliza toda su energía hacia un punto contreto.

Y es precisamente en estos «puntos calientes» donde los investigadores han encontrado que es más fácil que se formen olas gigantes. «En un campo de olas corriente -explica Janssen- lo normal es que tres de cada diez mil olas sean gigantes. Pero en una zona focal, la cifra puede aumentar hasta tres de cada mil»

Para construir su modelo, los investigadores introdujeron en el ordenador datos de olas reales. Y fueron repitiendo el experimento una y otra vez, utilizando en cada ocasión variables diferentes. «Lo realmente importante de nuestra investigación -explica Janssen a la BBC- es que es muy fácil de comprobar. Ahora contamos con una teoría, con un modelo de predicción, y podemos viajar a diferentes áreas y medir si las cosas suceden así o no».

Comprender dónde y cuándo es más fácil que se produzcan olas gigantes será, a partir de ahora, de gran ayuda para la navegación en mares de todo el mundo y para la construcción de plataformas marinas (las otras grandes afectadas) mucho más seguras. «Si sabes que un área determinada es muy propensa a formar olas gigantes -explica Janssen- entonces querrás estar lejos de ella. Cualquiera que esté en mar abierto querrá disponer de esta clase de información».