updated 1:39 PM CEST, Sep 28, 2016

El Mar es un gigantesco basurero

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Limpiando una playa de basura

El PNUMA alerta por primera vez sobre el "problema global creciente de la basura marina"

Otro nuevo estudio afirma que el plástico si se descompone en el mar, además con mucha rapidez

colillas en una playa del mar mediterráneo
El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha publicado un informe en el que se alerta por primera vez sobre el "problema global creciente de la basura marina". Los plásticos, sobre todo las bolsas y las botellas, son el principal residuo encontrado en los océanos de todo el mundo (más del 80% del total). Preocupa porque es un problema duradero y acumulativo: se estima que el plástico tarda cientos de años en degradarse (otro informe señala que el plástico de descompone en el mar mucho más rápido de lo que se pensaba -ver más abajo-).


El informe también destaca los restos de cigarrillos, en especial los filtros y los paquetes de tabaco, que en el Mediterráneo y en las zonas ecuatoriales costeras estudiadas suponen hasta el 40% y más del 50% de la basura marina, respectivamente.
De cualquier forma que se analice, el mar se ha convertido en un gigantesco vertedero. Así se deduce de diversos informes sobre contaminación marina, entre ellos, este reciente de Naciones Unidas. Los océanos de todo el mundo acumulan millones de toneladas de residuos, desde bolsas y botellas de plástico, hasta restos de cigarrillos, televisiones, frigoríficos o camas. Los expertos señalan que los residuos se concentran más en determinados lugares del océano. Los daños a la biodiversidad marina y a la economía son cada vez mayores.

La cantidad total de basura oceánica es desconocida, debido a la falta de estudios y a que buena parte de los residuos no se ven. Acaban en el fondo o ingeridos por los seres vivos marinos. Greenpeace estima que el 10% de la producción mundial de plástico se deposita en los océanos. El PNUMA calcula que la fabricación global es de 225 millones de toneladas al año. En cuanto al origen de los restos, un 20% procede del tráfico marino y el 80%, de tierra firme.

18 áreas marinas analizadas en el informe del PNUMA

En algunas partes del mundo, el problema de la basura marina es más acusado. El informe del PNUMA, que analiza 12 regiones marinas de todo el planeta, alude a los mares de Asia Oriental, con una población de 1.800 millones de personas, el 60% en zonas costeras. El aumento de la actividad pesquera e industrial y la falta de sistemas de tratamiento de residuos han convertido al Océano índico, los mares del sur de Asia y el sur del mar Negro, entre otros, en un enorme basurero flotante.

mapa situación mancha basura PacíficoLas aguas del Pacífico, frente al archipiélago de Hawai, se han transformado en un vertedero de tamaño similar al de Europa. La corriente giratoria de este océano transporta la basura arrojada desde Canadá, EE.UU., Japón y China a esta zona, descubierta en 1997 por el marino Charles Moore. No es una mancha compacta o una isla flotante, como se ha afirmado en algunos medios. Según Moore, es una especie de sopa con desechos diseminados de todo tipo y tamaño, desde trozos pequeños de plástico hasta televisiones o frigoríficos, que gira con la corriente oceánica (Ver: ¿Sopa de pescado...? No, de plástico ).

El Mediterráneo es otro de los puntos negros denunciados por científicos y ecologistas. Tras varios años de trabajo en el Mare Nostrum, Stefano Aliani, investigador del Instituto de Ciencias Marinas del Consejo de Investigación Nacional de Italia (CNR), afirma haber encontrado todo tipo de residuos flotantes, incluidas puertas y camas.

La basura superficial podría ser la punta del iceberg. Un estudio de 1994 en la costa española, francesa e italiana localizaba en el fondo marino 1.935 unidades por kilómetro cuadrado, la mayor parte bolsas de plástico. No resulta extraño ya que España es el principal productor europeo de estas bolsas desechables: unos 16.000 millones al año.

varios tipos de basura recogidos en el marEl informe del PNUMA (Marine Litter: A Global Challenge -PDF en inglés) indica que estos desechos marinos se rompen de forma paulatina en trozos cada vez más pequeños que pueden ser consumidos por seres vivos de la base de la cadena alimentaria. Los plásticos son confundidos como alimento por pájaros, peces, tortugas o mamíferos marinos (ballenas o delfines). El PNUMA estima que esta contaminación mata cada año a más de un millón de aves y a unos cien mil mamíferos.

Diversos estudios indican que el problema crece de manera continua. Una investigación de cinco años en fulmares, unas aves marinas del Mar del Norte, descubrió que el 95% de los ejemplares tenía residuos plásticos en el estómago. En otra investigación realizada en el Nordeste Atlántico se encontró plancton con muestras de plástico que llevaban en su interior desde la década de 1960, y se constató un aumento significativo en su abundancia con el paso del tiempo.

Los expertos recuerdan la bioacumulación de estas sustancias en el organismo de los seres vivos a lo largo de la cadena alimenticia. Las consecuencias para la salud podrían ser muy graves: la contaminación sería cada vez mayor en los alimentos procedentes del mar.

Las redes de pesca a la deriva son otra clase de residuo con graves consecuencias para la vida marina. Estas "redes fantasma" cazan animales marinos, incluso, tras ser abandonadas (ver: Las redes fantasma pescan solas ballenas, tiburones, tortugas... ).

desechos de redes en las islas ShetlandLos desechos marinos pueden causar graves pérdidas económicas por daños en barcos y la contaminación de espacios turísticos y agrícolas. Limpiar las playas de Bohuslän, en la costa oeste de Suecia, supuso un desembolso superior a un millón de euros en un año. En Indonesia, el rápido crecimiento económico ha conllevado la contaminación de sus ríos. El año pasado, el Banco de Desarrollo de Asia anunció un préstamo de 355 millones de euros para restaurar el río Citarum, uno de los más sucios del mundo, y poner en marcha plantas de tratamiento de residuos.

El vertido de desechos industriales o agrícolas, como fertilizantes nitrogenados, provoca una acidificación de los océanos y el aumento de zonas muertas. En ellas, la ausencia de oxígeno supone la desaparición de los seres vivos. Diversos estudios, entre ellos de Naciones Unidas, han puesto de manifiesto el rápido aumento de estos puntos sin vida en todo el mundo.

Los expertos aseguran que todavía se puede luchar contra este problema si se toman las medidas adecuadas. Los ecologistas subrayan que el mar es el gran olvidado de los responsables institucionales. Por ello, les reclaman la aprobación de normas que impulsen la reducción de los residuos y su correcto tratamiento, además de medidas concretas para hacerlas cumplir y penalizar a quienes las infringen. Los ecologistas recuerdan que la ley de envases en España podría ser más dura frente al envasado excesivo con plástico.

limpiando una playa en ThailandiaLos consumidores también son esenciales, ya que pueden reducir el uso de este tipo de productos y envases, reutilizarlos y reciclarlos. La conciencia ecológica sirve en tierra firme y en el mar: no arrojar nada al agua o tirar los residuos en contenedores apropiados son gestos vitales para la vida oceánica. El año pasado, casi 400.000 voluntarios recogieron más de tres millones de kilos de basura en playas de 104 países y 42 estados de EE.UU. durante el Día Internacional de la Limpieza Costera.

Los científicos y las ONG pueden desarrollar más investigaciones para conocer este problema y tomar medidas prácticas. El proyecto Kaisei ha enviado un barco a la zona del Pacífico, que concentra toneladas de basura, para conocerla mejor y estudiar cómo se podría limpiar con el uso de robots. Sus responsables probarán un sistema para transformar estos residuos en electricidad en la planta de valorización HPower, en Hawai. La Fundación Algalita, creada por Charles Moore, también analiza las concentraciones de basura de esta zona del Pacífico.

Diversas empresas internacionales, entre ellas la española Marnett, cuentan con varios barcos especiales para la eliminación de residuos en ríos. Sus responsables aseguran que con la adecuada financiación estos equipos se podrían adaptar sin problemas a la limpieza de los mares (Ver: Hoy, 8 de junio, Día Mundial de los Océanos 2009).

El plástico sí se descompone en el mar

Por otro lado, según un nuevo estudio realizado en Estados Unidos, el plástico sí se descompone en el mar y además lo hace con mucha rapidez. Después de mucho tiempo oyendo mensajes ecologistas sobre los cientos de años que el plástico permanecía inalterable cuando llegaba a los océanos, una comunicación presentada esta semana en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Química ha revelado que esa afirmación es falsa.

«Se suponía que el plástico de uso diario era muy estable -explicó Katsuhiko Saido, científico japonés que ha dirigido el estudio-, pero descubrimos que en el mar se descompone muy rápidamente». Según Saido, investigador del Colegio de Farmacia de la Universidad japonesa de Nihon, se debe a la acción del agua, el sol y otros elementos.

Hasta ahora, los mensajes más verdes decían que el riesgo de los plásticos que llegaban al océano era que los animales marinos se lo tragaran o se enredaran en ellos, lo que podría provocar su muerte. La nueva investigación también acaba con ese mito, aunque sus resultados presentan un escenario aún más peligroso para los ecosistemas acuáticos. Los estómagos de estos animales no son capaces de descomponer los materiales plásticos, por lo que estos no serían dañinos para ellos cuando se los tragan enteros.

Pero la degradación que han descubierto que sufre el plástico en el mar sí libera sustancias que pueden llegar a ser peligrosas para los seres que viven en él. Saido afirmó en su presentación que, al corromperse el plástico, se liberan productos como el bisfenol A y el oligomero PS, dos productos que pueden llegar a producir graves alteraciones hormonales que afecten a los sistemas reproductivos de la fauna marina y las aves.

La conclusión del estudio es que el plástico en los océanos supone «otra contaminación global que continuará en el futuro», afirmó Saido.

Enlaces: Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)  Sociedad Estadounidense de Química

Leido en: Consumer Eroski