Muchas islas oceánicas alejadas de los límites de placas tectónicas activas contienen materiales que claramente provienen de continentes
Científicos de la Tierra han descubierto cómo los continentes se desprenden lentamente desde abajo, alimentando la actividad volcánica en un lugar inesperado: los océanos.
La investigación, liderada por la Universidad de Southampton, muestra cómo fragmentos de continentes se desprenden lentamente desde abajo y son arrastrados al manto oceánico: la capa caliente, mayormente sólida, que se encuentra bajo el lecho marino y que fluye lentamente. Allí, el material continental alimenta la actividad volcánica durante decenas de millones de años.
















